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Historia de América Parte 1
Jose MS
viernes, diciembre 06, 2019
Mayas
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Mesoamerica
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Toltecas
,
Uno
,
Virreinato
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Historia de América
De manera completamente independiente al desarrollo histórico en Afro-Eurasia, surgieron y se desarrollaron en América una serie de civilizaciones, agrupadas en grandes troncos: las civilizaciones mesoamericanas, las civilizaciones andinas sudamericanas, las civilizaciones en América del Norte (como la cultura Anasazi, la confederación iroquesa o la cultura inuit), las islas caribeñas (caribes), las civilizaciones en las llanuras del este sudamericano (como los asentamientos de terra preta en la Amazonia y los tupí-guaraní en el sur del continente.
Mesoamérica hasta 1492 d. C.
Olmeca. En el Sureste del estado de Veracruz, México existió la cultura olmeca considerada como la primera cultura mesoamericana. Se les acredita como los primeros en desarrollar el calendario, la escritura y la epigrafía en América. Ellos prosperaron en la costa del Golfo de México entre 1200 a. C. y los albores de la era cristiana, aproximadamente, teniendo como centros sucesivos los asentamientos de San Lorenzo, La Venta y Tres Zapotes. Dos grandes núcleos culturales recibieron y prolongaron su legado: la cultura de los mayas y la cultura de Teotihuacan y Monte Albán.
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| Teotihuacán |
Los mayas prosperaron en la región que actualmente corresponde a Guatemala, Belice, Honduras y los estados Mexicanos de Yucatán, Campeche, Chiapas, Quintana roo, al este del antiguo mundo Olmeca. Se organizaron en la jungla, en torno a un modelo de asentamiento conocido como centro ceremonial. Nunca fueron un estado unido. En su defecto, cada centro ceremonial se constituyó como una teocracia militar. Los más fuertes fueron Tikal, Calakmul, Palenque, Copán y Uaxactún, entre otros. Estos asentamientos alcanzaron su apogeo en el llamado Período Maya Clásico, entre 300 y 900 d. C. aproximadamente y fueron abandonados por razones aún no del todo aclaradas.
Teotihuacan El Valle de México fue controlado, entre 250 y 750 d. C. aproximadamente, por Teotihuacan, ciudad que era una de las más pobladas de la Tierra en su minuto. La influencia cultural de Teotihuacan llegó, a través de las rutas comerciales, tan lejos como el actual sur de Estados Unidos, en donde florecieron asentamientos como Cahokia o Snaketown, incluso siglos después del hundimiento de la ciudad madre. En paralelo al Valle de México, en el Valle de Oaxaca, floreció Monte Albán, la gran ciudad de la cultura zapoteca. Hacia el año 1000, el área mesoamericana fue sacudida por invasiones y cambios en el poder político.
Los Toltecas En el Valle de México, el declive de Teotihuacan fue acompañado por el ascenso de Tula, capital de la cultura tolteca; cuando estos a su vez fueron derrotados por los chichimecas, una facción suya emigró hacia el Yucatán, en donde se fusionaron con emigrantes de la cultura maya para consolidar el poder de ciudades como Chichén Itzá y Mayapán.
Los Mixtecas Por su parte, en el Valle de Oaxaca, Monte Albán debió cederle su lugar a los recién llegados mixtecas. Durante el siglo XIV, el Valle de México vivió un período de relativa paz bajo el control de Azcapotzalco, pero cuando este se desplomó en 1428, fue reemplazado por una nueva potencia: los tenochas de Tenochtitlán, creadores del Imperio azteca, la última gran potencia regional, antes de ser abatido por los invasores españoles en la guerra de 1519 a 1521.
En Costa Rica se desarrolló una compleja cultura ubicada al menos desde el 6000 a. C.. Se han descubierto objetos e influencias artesanales tanto de mayas (de Guatemala), olmecas y aztecas (de México, muy lejos desde el norte) como de chibchas (de Colombia), quechuas e incas (desde Perú, muy lejos en el sur). Por ejemplo existió una escuela de sukías llamada Guayabo, ubicada en Turrialba de Cartago.
El mundo andino hasta 1492 d.C.
Caral En América, una de las primeras civilizaciones conocidas en aparecer en el 3000 a. C. fue la de Caral-Supe la actual provincia de Barranca ubicada en el área central costera del Perú. Otras civilizaciones también se desarrollaron en Mesoamérica, la Cordillera de los Andes centrales (civilizaciones andinas) y algunos historiadores sostienen que también en la Amazonia.
Chavín de Huantar La primera de las grandes potencias que parecen haber dominado la región, es aquella que se consolidó alrededor de Chavín de Huantar. Es posible que los habitantes de América no conocieran el uso del hierro con anterioridad a la cultura chavín (900 a. C.), pero se sabe que los mochicas disponían de armaduras, de cuchillos y de vajillas de metal.
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Esferas de piedra de Costa Rica,
más de 300 esferolitos precolombinos
de gran perfección.
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Tiahuanaco, ciudad que controló casi todo el mundo andino gracias a una vasta red de comercio y que tuvo su contraparte en la ciudad de Huari, emplazada en las cercanías del Océano Pacífico. Otras potencias relevantes a lo largo de la historia del mundo andino, son el reino de los moche, Paracas, Nazca y Chimú. La influencia cultural andina rebasó, las actuales fronteras peruanas y se esparció hacia Chile en una dirección y hacia Colombia en la otra. En Chile surgieron culturas urbanas tales como la de los atacameños y los diaguitas. En Colombia, por su parte, prosperó la cultura de los muiscas, que pronto se reunieron en señoríos militares, siendo el del Zipa de Bacatá el más poderoso de todos.
Imperio incaico En el siglo XV, en el Valle del Cuzco, se consolidó el poder militar de los quechuas. Su rey el Inca Pachacútec, que salvó a Cuzco de ser conquistada por los chancas en 1438, emprendió una larga serie de guerras contra los reinos vecinos, sentando así las bases del Imperio incaico; su labor no sólo fue militar, sino que también se dedicó a construir fortalezas y organizar la administración y la religión, creando para esto último el templo de Coricancha. Los incas, que tenían poco recursos para conseguir metales, recurrían al relevo de sus arados, al menos durante la conquista de los Chimú. La investigación arqueológica en Perú ha sido poco desarrollada pero es posible que el acero ya existiera en esa zona antes que en Europa. El orden fundado por Viracocha resistió casi un siglo entero, hasta que en 1527, la guerra civil azotó al Imperio incaico, enfrentando dos núcleos imperiales: Quito al norte y Cuzco al sur.
En 1547, en Los anales sur-americanos, Francisco Pizarro el conquistador del Perú declaró: «Escuché que los altos señores de este imperio [Perú] se reúnen cada cuatro años en el País de las Bolas, donde al parecer reciben consejos de grandes sabios».
Colonización de Norteamérica
Las trece colonias (1607 d.C. - 1776 d.C.). Las Trece Colonias eran un grupo de colonias británicas en la costa este de América del Norte, fundadas en los siglos XVII y XVIII que declararon su independencia en 1776 y formaron los Estados Unidos. Eran (de norte a sur): Massachusetts, Nuevo Hampshire, Rhode Island, Connecticut, Nueva York, Pensilvania, Nueva Jersey, Delaware, Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia.
Virreinato de Nueva Francia (1607 d.C. - 1776 d.C.) Fue la entidad territorial del Imperio colonial francés que comprendía todas las colonias francesas de Norteamérica, desde la desembocadura del río San Lorenzo hasta el delta del Missisipi, pasando por el territorio del valle de Ohio. Su existencia se puede enmarcar en el período que se extiende desde la exploración del río San Lorenzo por Jacques Cartier en 1534 hasta la cesión de estos territorios a Gran Bretaña tras el Tratado de París de 1763.
Virreinato de Nueva España (1535 d.C. - 1821 d.C.) El virreinato de Nueva España se creó oficialmente el 8 de marzo de 1535. Su primer virrey fue Antonio de Mendoza y Pacheco y la capital del virreinato fue la Ciudad de México, establecida sobre la antigua Tenochtitlan. El virreinato de Nueva España llegó a abarcar los territorios de España en Norteamérica, Centroamérica, Asia y Oceanía.
Reino de Guatemala (1542 d.C. - 1820 d.C.). Capitanía General de Guatemala es el nombre por el cual se conoce a la entidad territorial (integrante del Imperio español, y a su vez de la Corona española en su período de dominio americano) llamada Reino de Guatemala que era administrada por la Real Audiencia de Guatemala (la cual estaba encabezada por un presidente que era designado por el monarca español y que además ostentaba el cargo de gobernador y capitán general) y que estaba constituido por el territorio de las actuales Repúblicas de Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, además del estado mexicano de Chiapas y las actuales provincias panameñas de Chiriquí y Bocas del Toro.
Su capital se situó en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y, desde 1776, en Nueva Guatemala de la Asunción.
Gobernaciones de Sudamérica
Gobernación de Nueva Castilla (1529 d.C. - 1542 d.C). Se llamó Nueva Castilla a una de las dos gobernaciones creadas en 1529 por la Corona de Castilla (la reina Juana I de Castilla, regida por su hijo Carlos) sobre la costa del océano Pacífico en América del Sur. La gobernación fue adjudicada a Francisco Pizarro para que llevara adelante la conquista del Imperio inca y su incorporación a la Corona de Castilla.
Gobernación de Nueva León (1529 d.C. - ? d.C). Por la Capitulación de Toledo firmada por el rey de Castilla el 26 de julio de 1529 se concedió a Francisco Pizarro 200 leguas hacia el sur contando desde la boca del río Santiago (1° 20'N a 9° 57'S) para constituir la gobernación de Nueva Castilla. Desde el paralelo en el que terminaba la jurisdicción dada a Pizarro se le otorgaban a Simón de Alcazaba y Sotomayor otras 200 leguas hacia el sur (llegaba hasta los 21° 6,5' S), nombrándolo gobernador, capitán general, adelantado y alguacil mayor de la gobernación de Nueva León. Sin embargo Alcazaba y Sotomayor no pudo hacer efectiva la expedición y el rey proyectó (entre 1530 y 1531) entregar los territorios desde Chincha hasta el estrecho de Magallanes a la Familia Fugger de Alemania.
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Gobernaciones españolas en América del Sur
(1534-1539)
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Gobernación de Nueva Toledo (1534 d.C. - 1542 d.C). La Gobernación de Nueva Toledo fue una de las cuatro divisiones administrativas creadas en América del Sur por el emperador Carlos V en 1534, en reemplazo de las gobernaciones creadas en 1529 para Francisco Pizarro y Simón de Alcazaba y Sotomayor. La Gobernación de Nueva Toledo fue creada para Diego de Almagro, quien no había resultado favorecido en el anterior reparto.
Gobernación de Nueva Andalucía (1534 d.C. - 1566 d.C). La gobernación del Río de la Plata y del Paraguay hacia 1544 conocida originalmente como gobernación de Nueva Andalucía fue una provincia o división territorial del Imperio español en la zona de la cuenca del Río de la Plata en América del Sur y cuya capital era Asunción. Fue creada a partir de la capitulación del 21 de marzo de 1534 entre Pedro de Mendoza y el emperador Carlos I de España como parte de un grupo de gobernaciones contratadas en que se dividió la exploración y conquista de la Sudamérica española iniciada por la Corona de Castilla.
Colonización de Sudamérica
Virreinato del Perú (1542 d.C. - 1824 d.C). El Virreinato del Perú fue una entidad territorial situada en América del Sur, integrante del Imperio español que fue creada por la Corona Española durante su dominio en el Nuevo Mundo, entre los siglos XVI y XIX.
El inmenso virreinato abarcó gran parte de Sudamérica, incluida Panamá y algunas islas de Oceanía. Quedó fuera de él, también como bien realengo, Venezuela, así como la costa atlántica de Brasil, que pertenecía al Imperio de Portugal.
Nuevo Reino de Granada (1550 d.C. - 1717 d.C). El Nuevo Reino de Granada o Reino de la Nueva Granada fue la denominación otorgada a una entidad territorial, integrante del Imperio español, establecida por la Corona española durante su periodo de dominio americano, ubicada al norte de Suramérica, que corresponde al núcleo principal de la actual República de Colombia.
Nueva Granada correspondió al territorio bajo la jurisdicción de la Real Audiencia de Santafé de Bogotá (1550-1718) y posteriormente correspondiente al Virreinato de Nueva Granada (1718-1819) cuya sede fue Santafé de Bogotá.
Virreinato de Nueva Granada (1717 d.C. - 1723 d.C y 1739 d.C. - 1810 d.C) Fue un virreinato establecido por la Monarquía Española. Fue creado por el rey Felipe V en 1717 dentro de la nueva política de los borbones y suspendido en 1723, por problemas financieros, siendo reinstaurado en 1739 hasta que el movimiento independentista lo disuelve de nuevo en 1810. El territorio fue reconquistado por el ejército del rey Fernando VII en 1815, siendo nuevamente restaurado, hasta que el ejército libertador logró la independencia definitiva del poder español en 1819. La capital del virreinato fue Santafé.
Virreinato del Río de la Plata (1776 d.C. - 1814 d.C) A lo largo del siglo XVIII, las reformas borbónicas; transformaron las dependencias americanas, hasta entonces "reinos" relativamente autónomos, en colonias enteramente dependientes y supeditadas a las decisiones tomadas en España. Se creó a consecuencia de aquellas reformas políticas, primero en forma provisional, el 1 de agosto de 1776, y, luego, de manera definitiva, el 27 de octubre de 1777, por orden del rey Carlos III de España y tuvo su capital en la ciudad de Buenos Aires. Nació de una escisión del Virreinato del Perú e integró los territorios de las gobernaciones de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán y Santa Cruz de la Sierra, el corregimiento de Cuyo de la capitanía general de Chile y los corregimientos de la provincia de Charcas. La triunfante Revolución de Mayo en 1810, ocurrida en Buenos Aires, -que había sido precedida por las fracasadas revoluciones de Chuquisaca y La Paz, ambas de 1809 en la provincia de Charcas,- desató el inicio de la guerra de la Independencia Argentina que culminó con la segregación del virreinato respecto del poder español y su posterior división. El 18 de noviembre de 1811 abandonó el cargo el último virrey, Francisco Javier de Elío, dejando el mando al entonces gobernador de Montevideo, Gaspar de Vigodet, quien pasó a ser la máxima autoridad española como capitán general y gobernador de las provincias del Río de la Plata. Vigodet continuó en su cargo hasta que la rendición de Montevideo, el 23 de junio de 1814, supuso el final del dominio español en el Río de la Plata.
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| Ubicación de Nueva Granada |
Capitanía General de Venezuela (1777 d.C. - 1823 d.C) Fue una entidad territorial integrante del Imperio español, establecida por la Corona española en 1777. Fue gobernada por distintos capitanes generales exceptuando un breve período cuando gobernó la Junta Suprema de Caracas tras la renuncia de Vicente Emparan hasta marzo de 1811.
"Reino" de Chile (1540 d.C. - 1818 d.C). La Capitanía General de Chile fue una entidad territorial de carácter colonial integrante del Imperio español, que abarcó parte del extremo sudoccidental de América del Sur, principalmente en lo que hoy corresponde a Chile y las regiones occidentales de Argentina. Su capital era la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura (o de Chile), con excepción del período entre 1560 y 1575, cuando lo fue Concepción.
Brasil
Principado de Brasil (1501 d.C. - 1808 d.C) En cuanto a los nativos, la inmensa mayoría de ellos pereció, víctimas de la guerra, la explotación económica y las epidemias. En numerosas regiones, sin embargo, sobrevivieron muchas etnias indígenas de sangre casi pura; al mismo tiempo, especialmente en las ciudades hispanoamericanas, se formó un estamento social mestizo entre los indígenas y los europeos de sangre pura. En los inicios del Imperio español hubo una dura discusión filosófica y legal sobre el estatuto que debían tener los indios y el trato que debía dárseles, lo que se llamó las Polémicas de Indias; finalmente se aceptó que por el bien de los indígenas (según el concepto cristiano europeo), debía protegérseles y evangelizárseles, lo que se buscó llevar a cabo mediante el sistema de la encomienda. Los resultados de esta operación política son discutidos hasta el día de hoy en la historiografía sobre el tema. Además, se sumó un vasto contingente de población negra, traída como esclavos desde África. Esta red de trata de negros que los europeos montaron en el Atlántico, esta operación de tráfico de esclavos se extinguió alrededor el siglo XIX.
Reino del Brasil (1808 d.C.- 1815 d.C) El Reino del Brasil es el nombre que recibe el Estado a la llegada de la familia real portuguesa y su Corte, luego de la ocupación napoleónica de Portugal en 1808.
Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve (1815 d.C.- 1822 d.C). Tras los acuerdos del Congreso de Viena en 1815, Brasil quedó reconocido como reino por las potencias europeas de entonces, lo cual se refrendó al año siguiente; su monarca era al mismo tiempo el rey de Portugal.
Olmeca
Olmeca
La cultura olmeca fue la civilización que se desarrolló durante el periodo Preclásico de Mesoamérica. Aunque se han encontrado vestigios de su presencia en amplias zonas de Mesoamérica, se considera que el área nuclear olmeca —zona metropolitana— abarca la parte sureste del estado de Veracruz y el oeste de Tabasco. En ese sentido, es necesario hacer la aclaración de que el etnónimo olmecales fue impuesto por los arqueólogos del siglo XX, y no debe ser confundido con el de los olmeca-xicalancas, que fueron un grupo que floreció en el epiclásico en sitios del centro de México, como Cacaxtla.
Durante mucho tiempo se consideró que la olmeca era la cultura madre de la civilización mesoamericana. Sin embargo, no está claro el proceso que dio origen al estilo artístico identificado con esta sociedad, ni hasta qué punto los rasgos culturales que se revelan en la evidencia arqueológica son creación de los olmecas del área nuclear. Se sabe, por ejemplo, que algunos de los atributos propiamente olmecas pudiesen haber aparecido, primero en Chiapas o en los Valles Centrales de Oaxaca. Entre otras dudas que están pendientes de respuesta definitiva, está la cuestión de los numerosos sitios asociados a esta cultura en la Depresión del Balsas (centro de Guerrero). Sea cual haya sido el origen de la cultura olmeca, la red de intercambios comerciales entre distintas zonas de Mesoamérica contribuyó a la difusión de muchos elementos culturales que son identificados con la cultura olmeca, incluidos el culto a las montañas y a las cuevas; el culto a la Serpiente Emplumada, como deidad asociada a la agricultura, el simbolismo religioso del jade e, incluso, el propio estilo artístico, que fue reelaborado intensamente en los siglos posteriores a la declinación de los principales centros de estos tiempos.
Área de asentamiento olmeca
A pesar del hecho de que la cultura olmeca tuvo una difusión que alcanzó la mayor parte de Mesoamérica —excepto en la región de Occidente, que siguió un desarrollo cultural más o menos autónomo hasta finales del Preclásico—, una de las regiones donde se han encontrado las evidencias más claras de la presencia de esta cultura es la parte sur de la Llanura Costera del Golfo de México, comprendida entre los ríos Papaloapan y Grijalva, que corresponde a la mitad norte del Istmo de Tehuantepec. Actualmente, esta zona corresponde al sureste del estado de Veracruz y el poniente de Tabasco. Se trata de una zona de un clima cálido y muy húmedo, condiciones climatológicas que seguramente poseyó también en la antigüedad precolombina en ese lugar.
El área nuclear olmeca es irrigada por caudalosos ríos que bajan de las estribaciones de la Sierra Madre de Oaxaca y la Sierra Madre Oriental, como el Coatzacoalcos, San Juan y Tonalá. Debido a la humedad de la zona y de las fuentes de estos ríos, en temporada de lluvias los desbordamientos de las corrientes son una constante. Aunque en la actualidad la vegetación de esta región de la República Mexicana ha sido ampliamente modificada por la acción del hombre, antiguamente estuvo recubierta por una espesa selva tropical, que era el hábitat de numerosas especies que en la actualidad se encuentran a punto de desaparecer en el territorio mexicano, entre ellas el jaguar, las aves de plumajes preciosos como guacamayas y quetzales; reptiles de diversas especies, y mamíferos como el tapir. Éste último considerado por los olmecas como un animal difícil de cazar que solo los más valientes lo atacaban porque era necesario estar muy cerca de él ya que era una tarea complicada penetrar su gruesa piel.
La región posee suelos ricos en humus y de espesores considerables. El petróleo crudo brota a flor de suelo entre la vegetación. Sin embargo, carece de muchos de los materiales que son característicos de los objetos de estilo olmeca encontrados en esta zona y en otras partes de Mesoamérica. Entre ellos se incluye la obsidiana, el jade, la serpentina y el cinabrio. Para obtener piedra sólida para sus materiales, los habitantes de esta región recurrieron a las canteras de la Sierra de los Tuxtlas —conocida también como sierra de Santa Martha o de San Andrés—, que les proveyeron de basalto y otras rocas volcánicas que emplearon en la construcción de templos y en la escultura. Sin embargo, estas fuentes de materiales pétreos se encuentran a más de cien kilómetros de distancia respecto a sitios como San Lorenzo y La Venta, lo que puede dar una idea del nivel de organización que se requirió para trasladar —sin animales de carga y sobre un suelo cenagoso— esos monolitos que se pesan en decenas de toneladas, hasta los centros políticos de la cultura olmeca.
La palabra "olmeca" significa "habitantes de la región del hule" y fue utilizada por los aztecas para nombrar a varios pueblos, étnica y lingüísticamente diversos, que ocuparon la región de Veracruz y Tabasco a través de los siglos. El nombre que se daban a sí mismos a quienes llamamos olmecas se desconoce.
Bajo el término "olmeca" han sido agrupadas dos realidades: un pueblo de la región del Golfo y un estilo artístico. El estilo olmeca puede verse plasmado en peñas, cuevas, esculturas grandes y chicas y objetos de barro que se encuentran diseminados por todo Mesoamérica. De Jalisco a Costa Rica, pasando por Guerrero, Chiapas, Oaxaca, el Altiplano Central y la costa del Golfo, se han encontrado imágenes de niños-jaguares y otros rasgos propios del arte olmeca. Se cree que la dispersión de este estilo artístico se debe a que los pueblos del Golfo crearon una amplia red de intercambios con otras poblaciones lejanas. De este modo, los símbolos y formas olmecas se integraron a las expresiones artísticas de otras zonas mesoamericanas.
Asimismo, se le considera olmeca a la "cultura madre" de Mesoamérica debido a que en estas primeras sociedades se dio inicio a algunas prácticas culturales que se integraron plenamente a la cultura mesoamericana, como el uso de un patrón urbano de asentamiento, el establecimiento de una sociedad teocrática, el juego de pelota, entre otras.
Historia
Se estima que los indicios más antiguos de la cultura olmeca son de alrededor de 1200 a. C., y los más recientes son aproximadamente del año 400 a. C. La civilización olmeca se constituyó principalmente alrededor de 3 centros ceremoniales: San Lorenzo, La Venta y Tres Zapotes, además de manifestarse en otros sitios como Laguna de los Cerros.
San Lorenzo
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| El Señor de Las Limas |
El centro olmeca más antiguo es el de San Lorenzo (1150 a. C. aproximadamente.), municipio de Texistepec, situado en la cuenca del río Coatzacoalcos, en el estado de Veracruz. El inicio del florecimiento de la cultura olmeca en este sitio comenzó alrededor del año 1150 a. C., época de la que datan la mayor parte de las esculturas y elementos arquitectónicos que caracterizan a la cultura olmeca, muchos de los cuales se conservan en el sitio. San Lorenzo fue saqueado en el año 900 a. C., y las esculturas monumentales sufrieron un intento de destrucción; algunas se enterraron, y otras fueron trasladadas al centro ceremonial.
La Venta
Fue el centro ceremonial más importante de los olmecas. Esta antigua ciudad se distingue por representar el primer trazo arquitectónico planificado en el México antiguo, su arquitectura monumental de tierra, su gran acervo escultórico y sus ofrendas de jade, al igual que por sus ofrendas masivas, únicas en el mundo prehispánico. En los alrededores de La Venta se han encontrado vestigios culturales que datan de 1750 antes de Cristo, aunque la ocupación principal se concentra entre el 1200 y el 400 antes de Cristo. Cuenta con la pirámide más antigua de Mesoamérica y también se han encontrado cabezas colosales y tronos, que merecen especial reconocimiento por el hecho de que para construirlas, tuvieron que ser transportados los enormes bloques de basalto desde la Sierra de los Tuxtlas, a decenas de kilómetros de ahí, ya que por ser una zona pantanosa y arenosa, no había piedras. Se cree que pudo llegar a albergar hasta 20.000 habitantes en ese lugar.
Tres Zapotes
El centro ceremonial de Tres Zapotes fue el último en desarrollarse. Es el más conocido porque fue el que sobrevivió hasta una época más cercana, pero la civilización olmeca que se desarrolló aquí fue una cultura ya en decadencia, no el esplendor que vivió en los centros ceremoniales anteriores.
Estos centros ceremoniales tenían función de ciudades, y en ellos se construyeron edificaciones de tierra y adobe, por lo cual han perdurado pocos restos. Se construyeron montículos con templos en la parte superior, lo que se podía considerar como un precursor de las pirámides mesoamericanas. También construyeron edificaciones en torno a patios centrales, característicos de las civilizaciones posteriores en la zona. Desde el 900 a. C. existen pruebas de bruscos cambios políticos; como muestra, el intento de destrucción de algunas de las cabezas olmecas.
Si para la mayoría de los especialistas como Michael D. Coe o Richard Diehl, la cultura olmeca es originaria de la costa del Golfo (ZMO: Zona Metropolitana Olmeca), para la escuela francesa promovida por Christine Niederberger y desarrollada en particular por Caterina Magni, la cultura olmeca aparece como un conjunto multiétnico y plurilingüístico que se extiende sobre la mayor parte de Mesoamérica desde 1200 hasta 500 a. C.
La presencia olmeca se certifica en México (costa del Golfo, costa del Pacífico y altiplano central), principalmente en la zona costera del Golfo de México entre los ríos Papaloapan y Grijalva, pero también en lugares como Chalcatzingo (Morelos), Teopantecuanitlán (Guerrero).
Más allá de las fronteras mexicanas, vestigios de una presencia olmeca se encuentran en Guatemala (Takalik Abaj), Belice, El Salvador, Honduras, y Nicaragua.
Religión
Su religión desarrolló todos los temas importantes encontrados en los cultos posteriores. Tenían una religión politeísta, gran número de sus dioses eran relacionados con la agricultura y otros elementos como el sol, el agua, los volcanes, animales, etc.
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| Altar N° 5 en el Parque-Museo La Venta |
El centro de su religión y culto es el jaguar, y aparece representado en la iconografía olmeca. Se le representaba con la característica boca olmeca, de forma trapezoidal, con las comisuras hacia abajo y el labio superior muy engrosado. En muchos casos con colmillos muy pronunciados, adornos supraciliares y el cráneo hendido. Siempre aparece representado de la misma manera. No se sabe qué tipo de dios pudo ser. Se cree que pudo ser el origen del dios de la lluvia, que se desarrollará posteriormente en muchos puntos de Mesoamérica.
Hay muchos animales considerados dioses, como el caimán, sapos, reptiles, todos los animales de la zona. Normalmente, aparecen mezclados entre ellos, cabezas de unos y cuerpos de otros, creando seres mitológicos. En ocasiones para sus representaciones religiosas tienden a la abstracción, con lo cual no se sabe exactamente qué pudo significar.
Se cree que pudo ser una religión dinástica, sus dioses estarían relacionados directamente con los gobernantes, con los señores de los centros ceremoniales, gobernantes con poderes sobrenaturales, descendientes directos de las divinidades.
Es una religión compleja, que no se ha conseguido descifrar aún. Pero se cree que pudo tener toda una doctrina aceptada por el pueblo, para justificar, explicar y legitimar a los linajes gobernantes, las desigualdades sociales, las fuerzas sobrenaturales y establecer vínculos entre éstas y los gobernantes. La religión estaría institucionalizada, con un cuerpo doctrinal y su panteón. De esta forma también los líderes gubernamentales utilizaban un símbolo de una figura de animal para identificarse.
Lengua y escritura
Ya que la cultura olmeca fue la primera civilización en Mesoamérica, se afirma o se especula que muchos logros mesoamericanos tuvieron lugar por primera vez en el seno de su cultura. Entre otras cosas, se acredita a los olmecas el desarrollo del calendario, la escritura y la epigrafía.
Antes de los descubrimientos de 2002, el corpus principal de inscripciones largas constaba de una docena de inscripciones epigráficas, todas ellas datadas entre 300 a. C. y el 530 d. C. En 2002 se descubrió una inscripción que data de 650 a. C., y en 2007 otra de 900 a. C., la cual supera en antigüedad a la escritura zapoteca y convierte a la escritura olmeca en la más antigua de América.
Se han encontrado ciertas inscripciones en algunas estelas que contienen glifos. Según algunos historiadores, una de estas estelas cuenta la vida de un gobernante, pero todavía no obtiene la unanimidad de la comunidad internacional. Entre 1991 y 1994 los lingüistas Terrence Kaufman y John Justeson llevaron a cabo un trabajo de desciframiento que les llevó a identificar la lengua de las inscripciones olmecas como una lengua mixe-zoque, en particular una lengua antecesora del proto-zoque y por tanto emparentada algo más distantemente con el proto-mixe. Este desciframiento muestra que los glifos son de hecho parte de un silabario.
Arte olmeca
El arte olmeca era muy complejo y se poseen muchos objetos que aún se están investigando. Los más importantes y conocidos son las Cabezas colosales olmecas que son un ejemplo de escultura monumental y una de sus mejores representaciones artísticas. Se cree que pueden representar a guerreros o a jefes. Se conocen 17 ejemplares, la mayoría de ellos repartidos entre el Museo de Antropología de Xalapa y el Parque Museo La Venta.
Una característica llamativa de estas cabezas colosales es la marcada apariencia negroide, lo que ha llevado a diferentes conjeturas. Se han lanzado diversas hipótesis, después rechazadas, que sugieren algunos contactos interoceánicos en tiempos antiguos. Las nueve primeras cabezas que se encontraron —estaban en San Lorenzo, pero se trasladaron a La Venta— fue donde fueron enterradas. Se cree que podrían representar cabezas de sus dioses —de ahí el enterramiento— o de jefes, que se enterraron cuando éstos murieron. Se cree que podrían tener rasgos idealizados, felinos, y de ahí ese aspecto. También se cree que son guerreros, y no dioses, por los cascos que llevan. Fueron esculpidas en basalto traído desde lejanos lugares. Pesan varias toneladas y algunas miden hasta cuatro metros de altura.
Economía
La economía de los olmecas estaba basada en los productos agrícolas, con los que comerciaban, tanto entre ellos como con otros pueblos vecinos, sobre todo con los pueblos nómadas, o con pueblos tan alejados geográficamente de ellos como pueden ser pueblos del país de Guatemala o de México central. Principalmente fue el cultivo del maíz, además del frijol, calabaza, cacao, etc. Además de que estos formaban parte de su dieta y se incluían la carne de pescado, tortugas, venados y perros domesticados. El comercio se basó en lugares apartados como Guerrero, el valle de México, Oaxaca y la zona Maya.
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| El luchador escultura olmeca |
Los Olmecas llevaban y traían diferentes mercancías para intercambiar con los demás grupos mesoamericanos, entre ellos el hule de Tabasco y Veracruz.
Estas influencias no son especulaciones, sino que hoy en día tenemos conocimiento de las mismas, por los hallazgos encontrados en los restos arqueológicos de las distintas culturas, apareciendo en los mismos motivos típicos de la civilización olmeca. La cual tuvo como base la agricultura llamada de Roza, que consistía en tomar una superficie y tomarla para sembrar de manera semiuniforme. Las buenas cosechas que obtenían en los márgenes de los ríos; además practicaban la caza, la pesca y la recolección. Por la ubicación de esta cultura la cual era muy húmeda y llena de pantanos, era muy favorable para la agricultura, ya que las lluvias abundantes permitían la crecida de los ríos, los cuales fertilizaban las tierras.
Establecieron rutas de comercio y así obtuvieron materias primas de gran valor, como el jade, el cristal de roca, la obsidiana y la magnetita; los que transformaron en deslumbrantes máscaras, figurillas con sus características deformaciones, ornamentos y espejos.
Por lo tanto podemos deducir que los olmecas fueron una civilización que sobrevivía gracias a la agricultura como una base de economía muy importante.
J.M.S.
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