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Segesta (Sicilia)
Segesta (Σέγεστα) fue una ciudad de Sicilia al noroeste de la isla, a unos 10 km de la costa y a unos 50 km al oeste de Palermo. Aparece también como Egesta (Ἔγεστα) que fue su nombre griego original (Segesta no sería el nombre romano, ya que en las monedas figura desde el siglo V a. C.). Era el centro político del pueblo de los élimos. Estaba situada en la parte noroccidental de Sicilia, en la actual provincia de Trapani y en las inmediaciones de Alcamo y Gibellina.
Historia
Según Virgilio, Segesta fue fundada conjuntamente entre el rey de aquel territorio, Acestes, (que era hijo del río local Criniso y de una mujer dardania) y el pueblo de Eneas que deseaba ser gobernado por Acestes.
Tucídides menciona los habitantes como bárbaros y se sabe que no eran sicanos ni había habido una colonia griega. La población de Segesta se iba mezclando entre los élimos y los griegos jónicos, aunque cada vez cogía más fuerza la helenización con características externas de la vida griega. Segesta estaba en conflicto permanente con Selinunte, que probablemente intentaba asegurarse un puerto en el mar Tirreno. La primera batalla fue entre 580-576 a. C., y otra vez en el 454 a. C., pero más tarde el conflicto tendrá repercusiones para toda Sicilia.
La primera noticia histórica es un conflicto con Selinunte el 580 a. C., en que obtuvo la victoria gracias a los emigrantes de Rodas y de Cnido dirigidos por Penpatlos. Diodoro Sículo menciona en el 454 a. C. una guerra con Lilibea por la región del río Mazaros.
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| Templo dórico de Segesta |
En la primera expedición ateniense bajo Laques (426 a. C.) Segesta se alió con Atenas pero eso no le reportó ninguna ventaja. No mucho más tarde volvió a estallar la guerra con Selinunte, que se alió con Siracusa y asedió Segesta por tierra y mar. La ciudad pidió ayuda a Agrigento, a Cartago y a Atenas; esta última aceptó enviar una flota (416 a. C.) atraída por la riqueza de la ciudad, ostentada ante los atenienses, pero era ficticia. Nicias propuso atacar directamente a Selinunte y someterla pero los atenienses optaron finalmente por atacar a Siracusa, y el conflicto entre Segesta y Selinunte pasó a segundo término. En el verano del 415 a. C. la flota ateniense, tomó la ciudad de Hyccara cerca de Segesta y llegó a la ciudad. La derrota final de los atenienses dejó a los segestanos expuestos a los ataques de Selinunte, y tuvo que pedir otra vez ayuda a Cartago, que decidió ayudarla y envió una flota que con 5.000 africanos y 800 mercenarios fue suficiente para obtener la victoria (410 a. C.).
Al año siguiente los cartagineses desembarcaron en Lilibea y atacaron a Selinunte que fue destruida. También Hímera fue destruida. Segesta quedó como una ciudad aliada dependiente de Cartago y fue fiel a la alianza hasta el 397 a. C. cuando la expedición de Dionisio el Viejo de Siracusa al oeste de Sicilia y el asedio de Motia, puso en serias dificultades a los cartagineses. Segesta fue asedida por Dioniso después de la conquista de Motia, pero la ciudad resistió hasta la llegada de refuerzos cartagineses dirigidos por Himilcón que obligó a Dioniso a retirarse.
La ciudad no vuelve a ser mencionada hasta la época de Agatocles. Al regreso de éste de África (307 a. C.) desembarcó en Segesta y fue recibido como amigo y aliado, pero súbitamente el tirano se volvió en contra y mató a todos los ciudadanos varones (unos diez mil ), saqueando la ciudad y vendiendo a las mujeres y los niños como esclavos. La ciudad fue rebautizada Dicèpolis y dada como residencia a los desertores y fugitivos que se habían pasado a su bando.
Un tiempo después la ciudad recuperó su nombre parcialmente, y volvió a ser una ciudad independiente. Así es nombrada el 276 a. C. cuando se pasó al bando de Pirro. A la salida de este fue dominada por los cartagineses y saqueada otra vez (según Cicerón). Fue posesión cartaginesa hasta la primera guerra púnica; el primer año de la guerra (264 a. C.) fue atacada por el cónsulApio Claudio Cáudex sin éxito pero un poco después la ciudad mató a la guarnición cartaginesa y se declaró aliada de Roma. Los cartagineses la asediaron y estaba a punto de rendirse cuando una fuerza dirigida por Duilius, que había obtengido una victoria naval, la liberó (260 a. C.).
La ciudad fue muy bien tratada por Roma por ser su primera aliada en la isla y por la mítica descendencia troyana de sus habitantes. Fue declarada ciudad libre e inmune (foedere immunes ac liberi). Después de la destrucción de Cartago en la tercera guerra púnica, Escipión el Africano devolvió a la ciudad la estatua de Diana que los cartagineses se habían llevado el 273 a. C.
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| Detalle de las columnas no estriadas |
Bajo dominio romano fue poco mencionada. Era una ciudad importante en tiempos de Cicerón con un puerto (Castellammare del Golfo) a unos 10 km, puerto que sería más importante que la misma ciudad en tiempos de Estrabón a causa de las mejores oportunidades de comercio.
La ciudad recibió la ciudadanía latina y entró en decadencia bajo el imperio. Fue destruida por los vándalos. Pero fue restaurada y acabó desapareciendo en el siglo IX por los ataques sarracenos.
El puerto subsiste y es la actual Castellammare del Golfo. La ciudad misma está cerca de Calatafimi (en la parte superior de un cerro a unos 5 km, llamado monte Bárbaro, a 305 m sobre el mar). La ciudad estaba protegida por pendientes escarpadas y por muros en la pendiente más suave hasta el templo.
Desde la cima hay una vista espléndida sobre el valle mirando el Golfo de Castellamare. La ciudad controlaba unas cuantas vistas preferentes entre la costa al norte y el interior.
Se sabe muy poco sobre el plano urbano. La fotografía aérea indica un plano urbano regular, construido en parte en terrazas para vencer el terreno que se inclina de forma natural. Los restos actuales podrían obedecer a la reconstrucción después de la destrucción de la ciudad por Agatocles.
Un río de las cercanías (a unos 7 km al este), hoy denominado Fiume di S. Bartolomeo, es probablemente el río Crimiso o Crimisos, donde Timoleón derrotó a los cartagineses. Unas antiguas aguas termales (Aquae Segestanae) corresponden a la moderna Calametti.
Se conservan algunas ruinas importantes: un templo, un teatro (uno de los mejores conservados de Sicilia) y algún otro edificio.
El templo
El templo dórico períptero (rodeado de columnas) y hexástilo (con seis columnas en el frente) inacabado de Segesta (de finales del siglo V a. C.) está construido en una cima justo a las afueras de la antigua Segesta, con una vista muy bella sobre el valle. Es uno de los templos griegos mejor conservados.
| Templo de Segesta |
El templo de Segesta es, en su construcción, estilo, y medida, un producto estándar de finales del siglo V a. C., excepto por su estado inacabado y su notable estado de conservación que le hace uno de los templos arcaicos que sobreviven más importantes del mundo.
El teatro
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| El teatro con el valle al fondo del escenario |
La zona más cercana a la orquesta tiene veinte filas de asientos, pero la zona superior está semiderruida.
El teatro tenía una capacidad para unas 3.000 personas.
Ostia
OSTIA
Ostia Antica fue una ciudad antigua en la costa del mar Tirreno, en el antiguo Latium, Italia, que funcionó como puerto de la antigua Roma y quizás su primera colonia. Estaba ubicada en la boca del río Tíber. Según la leyenda, fue fundada por Anco Marcio, uno de los reyes de Roma, en el siglo VII a. C. Los hallazgos arqueológicos, en cambio, sugieren que su pasado remonta hasta el siglo IV a. C.. La mayoría de los edificios visibles más antiguos que se pueden apreciar hoy día, datan del siglo III a. C., el llamado Castrum (campamento militar) y el Capitolium de una fecha más tardía, el (templo del dios Júpiter, Juno y Minerva).
Historia
Aunque Ostia quizás fue fundada con el único propósito de defensa militar, ya que los ejércitos invasores podían entrar por la boca del Tíber y llegar a Roma por él, con el tiempo, se convirtió en un puerto comercial y muchas de las mercancías que Roma recibía de sus colonias y provincias pasaban por Ostia. Finalmente, Ostia reemplazó a Pozuoli (Puteoli) cerca de Nápoles.
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| Teatro de Ostia |
El comienzo
En el año 87 a.C. la ciudad fue arrasada por Mario, y de nuevo en 67 a. C. saqueada por piratas. Tras este segundo ataque se reconstruyó la ciudad y Cicerón la proveyó con murallas de protección. La ciudad se desarrolló durante el siglo I, principalmente bajo el mandato de Tiberio quien ordenó la construcción del primer foro. La ciudad se vio enriquecida también por la construcción de un puerto en la desembocadura superior del río Tíber (el cual llega al mar a través de una desembocadura mayor en Ostia, Fiumara Grande, y una más estrecha cerca de donde hoy se encuentra el aeropuerto internacional de Fiumicino). El nuevo embarcadero, denominado sin recatos Portus, fue excavado en el suelo por órdenes del emperador Claudio con forma hexagonal para reducir la fuerza del impacto de las olas.
La ciudad contaba con todos los servicios que requería una ciudad de su tiempo; en particular, de un famoso faro. Los arqueólogos han descubierto también letrinas públicas, organizadas como una serie de asientos que nos permiten imaginar que la ocasión de su uso era también un momento social. Además, Ostia tenía un gran teatro, termas públicas y un servicio de bomberos. Aún pueden apreciarse los mosaicos a la entrada de los baños cerca de la actual entrada del pueblo.
Trajano también ordenó una ampliación de las áreas navales, y la construcción de otro puerto, de nuevo apuntando hacia las aguas del norte. Debe recordarse que a una corta distancia se encontraba también el puerto de Civitavecchia (Centum Cellae) y que Roma empezaba a tener una cantidad significativa de puertos, el más notable de ellos el Portus.
Auge y caída de Ostia
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| Ostia letrinas públicas |
Ostia creció hasta los 50 000 habitantes hacia el siglo II y en todo el tiempo enfocó sus actividades hacia el Portus. Con la caída del Imperio romano declinó lentamente y fue finalmente abandonada en el siglo IX tanto por la caída del Imperio como por repetidos saqueos e invasiones por piratas árabes; finalmente los habitantes se mudaron a una nueva localidad llamada Gregoriópolis. Durante la Edad Media los ladrillos de los edificios de Ostia, fueron usados para otras construcciones. Entre otras llama la atención la Torre de Pisa que fue construida con materiales provenientes de Ostia. En el año 849 se llevó a cabo una batalla naval entre cristianos y sarracenos durante la batalla de Ostia. Durante la época barroca, los arquitectos locales saquearon mármol para la construcción de los palazzi de Roma y, más tarde, exploradores extranjeros llegaron al área en busca de artículos y estatuas antiguas. Durante el reinado del papa Pío VII la Santa Sede empezó sus propias investigaciones arqueológicas que continúan hoy día. Se estima que se han descubierto dos tercios del pueblo antiguo.
Ostia durante el fascismo. Lido di Ostia
Durante la era del fascismo en Italia, se intensificaron las excavaciones de Ostia Antica, se llevaron a cabo importantes trabajos de restauración y se empezó a acondicionar el recinto arqueológico. Ostia volvió a revivir en la costa, al proyectarse una villa que recibió el nombre de Lido di Ostia, o Ostia Lido, o Lido di Roma (lido significa playa): después de la planificación urbana general de Roma con su nuevo barrio hecho ex novo en la parte sur de la capital (Esposizione Universale Roma o EUR), y una nueva carretera construida para conectarla con la playa (dedicada a Cristóbal Colón). Ostia se convirtió en el balneario de Roma al cual se llegaba por ferrocarril mientras que se llevaban a cabo los primeros planos para el nuevo aeropuerto Fiumicino. El pueblo se reorganizó en el estilo puro llamado "arquitectura fascista" (una mezcla del estilo colonial, mediterráneo y racionalista) y se dividía en una sección costera para pequeñas mansiones usadas como segundas casas por los romanos y una sección interior de barrios (quartieri) para trabajadores (se crearon varios de estos quartieri y borgate en la periferia de Roma para las clases bajas y Ostia contaba entre ellos).
Sin embargo, la renovación fascista no duró mucho, ya que las obras se detuvieron debido a la Segunda Guerra Mundial y no fue sino hasta los años 60 que Ostia volvió a usarse como un balneario romano.
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