Funeral vikingo

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Funeral vikingo

Gracias a la arqueología, las sagas y a la poesía en nórdico antiguo y al relato de Ahmad ibn Fadlan se sabe que los vikingos solían enterrar a sus muertos en barcos funerarios. Los rituales que tuvieron lugar en tierra han permitido a los arqueólogos estudiar las diversas tradiciones escandinavas de la época de losun barco o en un barco de piedra, y se les solía dejar ofrendas según el estatus y la profesión del difunto, entre las que podía incluirse el sacrificio de esclavos. En Escandinavia se conservan muchos túmulos en honor de reyes y jefes vikingos, además de piedras rúnicas y otros monumentos funerarios. Algunos de los más célebres se encuentran en el cementerio de túmulos de Borre, en Noruega, y en Lindholm Høje y Jelling en Dinamarca. 

Ofrendas

Era común dejar regalos junto al cadáver. Incluso si el cuerpo era quemado en una pira, el difunto recibía presentes, cuya cantidad y valor no dependían del sexo sino únicamente de su posición social. Era importante realizar el ritual correctamente para que el difunto conservase en la otra vida el estatus vital que había poseído en la vida terrenal, y para evitar que se convirtiera en un alma errante condenada a vagar eternamente.

La tumba habitual para un esclavo era, probablemente, poco más que un agujero en la tierra. Se le enterraba probablemente de forma que no regresara para atormentar a sus amos y para que pudiera serles de utilidad cuando éstos hubieran muerto. Incluso en ocasiones se les sacrificaba para que cumplieran esa función en la otra vida. A los hombres libres se les enterraba con armas y equipo de monta. Los artesanos podían ser enterrados junto a todas sus herramientas. A las mujeres se las enterraba con sus joyas y a veces con instrumentos para uso doméstico o parte del ajuar. El enterramiento vikingo más suntuoso descubierto hasta el momento (2008) es el Barco de Oseberg, que era para una mujer (probablemente una reina o una sacerdotisa) que habría vivido en el siglo IX. 
 

Monumentos funerarios

Un funeral vikingo podía suponer un gasto considerable, pero la tumba y las ofrendas no se consideraban un desperdicio. Además de rendir homenaje a los muertos, la tumba constituía un monumento a la posición social de los descendientes. Algunos clanes nórdicos especialmente poderosos podían hacer alarde de su posición mediante cementerios monumentales. El cementerio vikingo de Borre en Vestfold por ejemplo, está ligado a la dinastía Yngling, y alojaba grandes túmulos que contenían barcos de piedra.

Jelling en Dinamarca es el memorial real más grande de la época vikinga. Fue realizado por Harald Blåtand en recuerdo de sus padres Gorm y Tyra, y en honor a sí mismo. Se trata de uno solo de los dos grandes túmulos que contenían una cámara mortuoria, pero ambas tumbas, la iglesia y las dos piedras de Jelling testifican lo importante que era marcar la muerte ritualmente durante la era pagana y los inicios de la era cristiana.

En tres lugares de Escandinavia hay grandes cementerios que fueron usados por toda la comunidad Birka en Mälaren, Hedeby en Schleswig y Lindholm Høje en Ålborg.​ En las tumbas de Lindholm Høje aparece una gran variedada de formas y tamaños. Hay barcos de piedra y una mezcla de tumbas triangulares, cuadradas y circulares. Estos cementerios han sido usados durante muchas generaciones y pertenecen al pueblo.
 

Rituales

La muerte siempre ha sido un momento de crisis para los afligidos, de ahí que esté rodeada de tabúes. La vida familiar tiene que ser reorganizada y, para superar esa situación, las personas recurren a rituales. Las ceremonias eran ritos de transición en los que se pretendía dar paz al difunto en la nueva vida y, al tiempo, consolar a los parientes afligidos para continuar con sus vidas.  

A pesar de las costumbres belicosas de los vikingos, había un elemento de respeto rodeando a la muerte y a lo que va asociado a ella. Si el muerto no era enterrado correctamente o no se le proveían de medios para la otra vida, era posible que no llegase a encontrar la paz en el más allá. La persona muerta podría visitar a sus parientes vivos como un draugr (fantasma) para atormentarlos. Era una visión horrorosa y ominosa, que se interpretaba como una señal de que más miembros de la familia morirían. Cuando las comunidades eran afectadas por desgracias, sobre todo en tiempos de hambruna, empezaban a aparecer historias de fantasmas. Las sagas mencionan drásticos remedios para librarse de estos fantasmas una vez que habían aparecido. El muerto tenía que volver a morir; se podía atravesar el cadáver con una estaca, o se le cortaba la cabeza para que el difunto no encontrara el camino de vuelta al mundo de los vivos. 
 

Relato de Ibn Fadlan

En el siglo X, un escritor árabe, Ahmad ibn Fadlan, realizó una descripción de un funeral de un jefe escandinavo, probablemente sueco, que viajaba en la ruta comercial del Volga. El relato es una fuente única acerca de las ceremonias que tenían lugar en los funerales vikingos de un jefe o un rey.

El jefe muerto fue colocado en una tumba temporal, la cual fue cubierta durante diez días hasta que fueron cosidas para el difunto ropas nuevas. Una de sus esclavas se ofreció voluntaria para irse con él a la otra vida, por lo que fue custodiada día y noche y se le dio gran cantidad de bebida para intoxicarla mientras cantaba alegremente. Cuando llegó la hora de la cremación, pusieron el barco del jefe en tierra, le depositaron en una plataforma de madera y le hicieron una cama en el barco. Mientras, una mujer anciana conocida como el «ángel de la muerte» puso cojines en la cama. Ella era la responsable del ritual.
 
Entonces desenterraron al jefe y le vistieron con las ropas nuevas. En su tumba depositaron bebidas alcohólicas, frutas y un instrumento de cuerda. El jefe fue puesto en la cama con todas sus armas y ofrendas situadas a su alrededor. Luego dejaron que dos caballos corrieran sudorosos, a los que a continuación hicieron pedazos para arrojarlos luego al barco. Finalmente, sacrificaron un gallo y una gallina. 

Entre tanto, la esclava iba de tienda en tienda manteniendo relaciones sexuales con los hombres. Cada uno de ellos le decía: «Dile a tu amo que esto lo hice por amor a él». Mientras, por la tarde, llevaban a la chica a algo que parecía el marco de una puerta, donde ella era levantada por las palmas de los hombres tres veces. Cada vez que era alzada, ella decía lo que veía: la primera vez vio a su padre y a su madre, la segunda a todos sus parientes, y la tercera a su amo en el más allá. Allí todo era verde y hermoso y junto a él, vio hombres y chicos jóvenes. Vio que su amo la llamaba por señas.
 
Después, la esclava fue llevada al barco. Se quitó los brazaletes y se los dio a la anciana. A continuación se quitó los anillos de los dedos y se los dio a las hijas de la anciana, que la habían custodiado. Después fue llevada a bordo del barco, pero no se le permitió acceder a la tienda donde el jefe yacía. La chica bebió varios vasos de bebidas alcohólicas, cantaba y se despedía de sus amigos. 

Entonces la chica fue llevada a la tienda y los hombres empezaron a golpear sus escudos para que sus gritos no se oyeran. Seis hombres la acompañaban y mantuvieron relaciones sexuales con ella, tras lo cual la pusieron en la cama del jefe. Dos hombres agarraron sus manos y otros dos sus muñecas. El ángel de la muerte puso una cuerda alrededor de su cuello y mientras dos hombres tiraban de la cuerda, la anciana la apuñaló entre las costillas con un cuchillo. Después, los parientes del jefe muerto llegaron con una antorcha encendida y quemaron el barco. Según las creencias, el fuego facilitaba el viaje al reino de la muerte.
 
Después, levantaron sobre las cenizas un túmulo redondo y, en el centro del montículo, izaron un poste de abedul donde grabaron con runas los nombres del jefe muerto y su rey. Tras ello se fueron en sus barcos.  

Otro explorador árabe, Ahmad ibn Rustah confirma la detallada descripción de Ibn Faldlan y el hecho de que al muerto se le haya asignado la compañía de una mujer:
 
«Cuando muere uno de la clase principal, lo llevan a un sepulcro semejante a una vivienda espaciosa, lo depositan dentro y ponen a su lado vestiduras, ajorcas de oro, una provisión de alimentos, vasijas con bebidas, monedas y, finalmente, a su esposa favorita, que allí encierran viva. Tapan luego la entrada y la mujer muere después en aquella clausura.»

El historiador Al-Masudi se expresa en términos parecidos: 

«Queman a sus muertos y echan en la misma pira sus armas, sus caballos y sus joyas. Cuando alguien muere, su mujer es quemada viva con él; pero si quien fallece es la mujer, entonces el marido no corre aquella suerte. Cuando fallece un hombre soltero, se le casa después de muerto. Las mujeres desean vivamente ser quemadas con sus maridos, para poder así seguirlos al paraíso.»

Sacrificios humanos

Los esclavos podían ser sacrificados durante el funeral para servir a su amo en la siguiente vida. En el relato de Ibn Fadlan hay una descripción de una esclava que va a ser sacrificada y que pasa por varios ritos sexuales. Cuando el jefe había sido puesto en el barco, ella iba visitando las tiendas para acostarse con los guerreros y mercaderes. Cada hombre le decía que esto lo hacía por devoción al difunto. Por último, ella entraba en una tienda que se había montado en el barco y en la que seis hombres mantenían relaciones sexuales con ella antes de ser estrangulada y apuñalada. Los ritos sexuales con la esclava muestran que ella era considerada un recipiente para la transmisión de energía vital para el jefe difunto.  

En el poema Sigurðarkviða hin skamma hay varios versos en los que se cuenta que la valquiria Brunilda da instrucciones sobre el número de esclavas que iban a ser sacrificadas para el funeral del héroe Sigurd, y cómo sus cuerpos debían ser dispuestos en la pira, como aparece en la siguiente estrofa. 
 

                  Því at hánum fylgja                    
fimm ambáttir,
átta þjónar,
eðlum góðir,
fóstrman mitt
ok faðerni,
þat er Buðli gaf
barni sínu.

69. "Cinco mujeres atadas
le seguirán,
y ocho de mis esclavas,
bien nacidas,
desde niñas conmigo,
y mías fueron
como regalo que Buthli
a su hija dio".

Cremación

 

Era frecuente quemar los cadáveres y las ofrendas en una pira, en la cual la temperatura alcanzaba los 1400ºC; mucho más alta que en un crematorio moderno. Lo único que quedarían serían unos fragmentos de metal y algunos huesos animales y humanos. La pira era construida de forma que la columna de humo fuera lo más grande posible para elevar al difunto a la otra vida. El simbolismo se describe en la saga Ynglinga: 

Entonces él (Odín) estableció por ley que todos los varones muertos debían ser incinerados, y sus pertenencias puestas sobre la pila, y las cenizas lanzadas al mar o enterradas. Así, dijo él, todos vendrán a Valhalla con las riquezas que portara consigo en la pila; y disfrutaría cuanto él hubiera enterrado. Un montículo se levantará en memoria de los hombres trascendentes y para todos los guerreros que se han distinguido por su virilidad se erigirá un monolito; costumbre que perduró mucho después de la era de Odin.

La cerveza funeraria y la transmisión de la herencia

En el séptimo día tras la muerte de la persona se celebraba la fiesta del sjaund, o fiesta de la cerveza funeraria, así llamada porque implicaba la libación ritual. La cerveza funeraria era una forma social de demarcar el caso de la muerte. Solo tras la ceremonia podían los herederos legalmente reclamar la herencia. Si la persona fallecida se trataba de una viuda o del dueño de una granja, el legítimo heredero podía hacerse con la propiedad y, por tanto, marcar el cambio de autoridad.

Muchas de las grandes piedras rúnicas escandinavas notifican una herencia, como la piedra rúnica de Hillersjö, que explica cómo una dama llegó a heredar no solo a sus hijos sino también sus nietos​ y la piedra rúnica de Högby Ög 81, que narra cómo una joven fue la única heredera tras la muerte de todos sus tíos.​ Se trata de importantes documentos de propiedad de una era en las decisiones legales no se transcribían en papel. Una interpretación de la piedra rúnica Tune de Østfold sugiere que la larga inscripción rúnica tiene que ver con la cerveza funeraria en honor del hacendado y declara a tres hijas como legítimas herederas. Data del siglo V y es, por tanto, el documento legal escandinavo más antiguo que reconoce el derecho sucesorio femenino.
 

Cultura Maya - Los Mayas: Rituales Funerarios

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 Los Mayas: Rituales Funerarios


Los estudios arqueológicos han determinado que los mayas practicaban tanto el entierro como la cremación. Las variedades de tumbas van desde simples agujeros en el suelo hasta ricas cámaras funerarias. También hay mucha variedad en las posiciones de los cadáveres, colocados de mil maneras diferentes.

Tradiciones fúnebres de los Mayas

Para los mayas, un pueblo altamente religioso, la muerte era algo que se debía temer y reverenciar. Su temor a la ira y el juicio de sus dioses pesaban mucho sobre ellos, haciéndolos temer al mundo más allá, incluso cuando creían en una vida después del cielo. Trataron a sus muertos con gran respeto, los lamentaron extensamente y mantuvieron viva su memoria a través de la narración de sus logros en la vida. Aunque el proceso de entierro cambió con los años, lo único que no lo hizo fue la forma elaborada en que lo realizarían. 

Creencias antiguas de la muerte maya

Los antiguos mayas de Mesoamérica creían en la reencarnación. Creían que el alma estaba ligada al cuerpo al nacer y se separaba al morir. También creían que los difuntos todavía podían ponerse en contacto con los vivos y darles consejos. Si alguien moría por suicidio, sacrificio, en el parto o en la batalla, creían que su alma iba directamente al cielo. Por ejemplo, a veces las personas se sacrificaban en el juego de pelota llamado Pok-a-Tok.
 

Preparación del cuerpo

Los antiguos mayas practicaban tanto el entierro como la cremación. Al preparar el cuerpo para el entierro, colocaban un pedazo de maíz en la boca del difunto. Creían que el maíz simbolizaba el renacimiento del alma y proporcionaba alimento para el viaje de la vida futura. Luego, envolvían el cuerpo en tela de algodón. Si se cremaban, las cenizas se colocaban en macetas o ídolos diseñados para contener restos cremados. En días festivos y festivales especiales, la familia del difunto traía comida a los ídolos.
 

Prácticas de entierro

Los entierros solían estar en tumbas cerca de edificios significativos, a veces con múltiples cuerpos. Las tumbas miraban al norte o al oeste en la dirección de los cielos mayas. Sin embargo, los gobernantes tenían tumbas extravagantes en pirámides funerarias llenas de cerámica, máscaras, comida y otros bienes. 
 
Enterraban a los difuntos con silbatos de piedra tallados en forma de animales o dioses. También cubrían las tumbas con cinabrio, un mineral rojo. El rojo era el color de la muerte y el renacimiento. También creían que el mineral podría ayudar al alma a través de su viaje después de la muerte. Unos años más tarde, comenzaron a enterrar los cuerpos después de limpiar la carne y retirar los huesos, estos eran guardados para usarlos para otros propósitos. 

Los rituales funerarios sugieren la existencia de una religión cuya esencia se refiere a la vida, la muerte y la resurrección. Los dioses fueron el emblema de la transformación eterna del universo y del hombre. Al morir envolvían al difunto en un sudario, que de ordinario era su propia manta. Dentro de la boca se le ponía maíz molido y unas cuentas de jade “para que no careciera de recursos en la otra vida”.

Fuente: El funeral y entierro de los mayas
https://www.culturamaya.org/el-entierro-de-los-mayas
Los rituales funerarios sugieren la existencia de una religión cuya esencia se refiere a la vida, la muerte y la resurrección. Los dioses fueron el emblema de la transformación eterna del universo y del hombre. Al morir envolvían al difunto en un sudario, que de ordinario era su propia manta. Dentro de la boca se le ponía maíz molido y unas cuentas de jade “para que no careciera de recursos en la otra vida”.

Fuente: El funeral y entierro de los mayas
https://www.culturamaya.org/el-entierro-de-los-may

Arte nazarí

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Arte nazarí

El arte nazarí, también llamado arte granadino, constituye la última etapa del arte hispanomusulmán. Se desarrolla durante los siglos XIII, XIV y XV, extendiéndose además de por el Reino Nazarí de Granada, por Berbería y los dominios cristianos de la península ibérica, contribuyendo al surgimiento del arte mudéjar. 

La obra por antonomasia que define a la dinastía nazarí (1237-1492) es la Alhambra, Qalat al-Amra, "el castillo rojo", verdadera síntesis de arquitectura palatina islámica y de los nuevos elementos de fortificación incorporados a la arquitectura militar. A ella se asocia una almunia o huerta de recreo conocida como el Generalife o Yannat al-Arif o "huerta del Arquitecto".
 

Contexto histórico

La Alhambra
Al debilitarse el imperio almohade surgen en al-Ándalus nuevos pequeños reinos que se hacen con el poder entre los siglos XIII y XV. La batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, abre el camino hacia el sur a los conquistadores cristianos. En contraposición, a partir de 1232, los musulmanes de Arjona (Jaén) proclaman sultán a Muhamad ibn Yusuf ibn Nasr. Se inicia así un proceso de reconstrucción territorial mediante el cual se forma en la Andalucía penibética un nuevo reino, el nazarí, cuya capital desde 1237 será Granada. La constante presión cristiana redujo paulatinamente el reino, terminando con la capitulación de Granada el 2 de enero de 1492. De este modo, desaparecía el último bastión islámico de al-Andalus. Surgiendo así el término de 'Arte Nazarí'.
 

La Alhambra

La Alhambra es iniciada por el fundador de la dinastía, Muhammad I, que abandona la alcazaba taifa emplazada en el Albaicín y elige esta colina para situar su residencia. El lugar contaba con los restos de una pequeña fortificación del siglo XI que transforma en su propia alcazaba. Para ello, la dota de un doble recinto: uno exterior a modo de barbacaba o antemuro y otro interior reforzado por altas torres; e instala en su interior un barrio castrense con casas, baño y aljibe.
 
A partir de la alcazaba se desarrolla el recinto amurallado de la ciudad jalonado de torres defensivas, si bien algunas de ellas introducen la novedad de convertirse en viviendas palatinas. A pesar del carácter de estas torres el verdadero núcleo palatino lo constituye la denominada Casa Real Vieja de la Alhambra de la que forman parte los palacios de Comares y de los Leones. Aparte de estos conjuntos residenciales y protocolarios la ciudad también fue dotada con mezquita congregacional, baños, ceca, barrio de servidores, cementerio real, y talleres. 

Entre los principales núcleos palatinos hay que destacar en primer lugar el mexuar (maswar) o sala donde se reúne el consejo de ministros o visires. Su construcción se debe a Ismail I, siendo reformado por Muhammad V. A pesar de haber sufrido grandes transformaciones, su sala rectangular cuenta en la parte central con cuatro columnas que soportaban una linterna. En torno a este espacio central cuadrado se disponen otras tantas estancias rectangulares. 
 
Al norte del mexuar se levanta el patio del Cuarto Dorado. Uno de sus lados está cerrado por una gran fachada llamada de Comares por ser el acceso monumental a dicho conjunto palatino. El palacio de Comares, construido por Yusuf I y reestructurado por Muhammad V, debe su nombre al término árabe qamriyya o qamariyya que en Oriente se utiliza para designar las vidrieras de colores. La gran fachada de Comares situada en el patio del Cuarto Dorado, siguiendo la tradición de los monarcas orientales, servía de marco al monarca cuando sentado ante ella concedía audiencias públicas a sus súbditos. Pero, al mismo tiempo, la fachada revela claramente su doble destino, puesto que una de sus puertas sirve de acceso a la zona residencial mientras que la otra introducía en el patio del palacio. Este gran patio rectangular, denominado de los Arrayanes o de la Alberca, está articulado en torno a un eje longitudinal cuya parte central va ocupada por una alberca. Los dos lados mayores del rectángulo estaban ocupados por cuatro viviendas privadas -dos a cada lado- para las cuatro esposas legítimas del sultán. Los lados menores, porticados, acogían: en el meridional la vivienda del príncipe heredero mientras que en el septentrional se hallaba la del sultán. Esta última es una sala rectangular acotada con alcobas a la que se conoce como la sala de la Barca (baraka, bendición). Un pequeño pasillo paralelo a la sala conduce en su extremo derecho a un pequeño oratorio mientras que en el extremo izquierdo una escalera ascendía a otra cámara situada sobre el salón del trono. Finalmente, y alojada en la potente torre de Comares se hallaba el salón del Trono o de Embajadores cuya techumbre de madera ha sido interpretada como los siete cielos del Paraíso coránico. En esta sala el monarca celebraba sus recepciones y actos solemnes.  

Capiteles nazaríes
De forma transversal a este conjunto se encuentra el palacio de los Leones, construido por Muhammad V. De forma tradicional, ha sido considerado la residencia privada del monarca; si bien recientemente se le ha atribuido una función similar al núcleo anterior. De manera que, la sala de las Dos Hermanas actuaría como mexuar mientras que el mirador de Lindaraja sería el salón del Trono. Con independencia de cualquiera de estas posibles funciones, el conjunto se articula en torno a un patio crucero en cuya intersección se encuentra la fuente con doce leones de mármol procedentes de una construcción del siglo XI. Avanzan en los lados menores del patio sendos pabellones mientras que sus cuatro lados están porticados. En el eje de cada uno de ellos se abren las correspondientes estancias conocidas con los nombres de: Sala de los Mocárabes, de los Abencerrajes, de los Reyes. 
 

Características

Así pues, el conjunto de la Alhambra y algunos otros edificios como el Cuarto Real de Santo Domingo y Alcázar Genil, ambos en Granada, los vestigios de la ciudad de Ronda y los numerosos castillos permiten establecer el marco general del arte nazarí que no es otro sino la síntesis del arte hispanomusulmán. 

Arquitectura militar

La arquitectura militar desarrolla los sistemas generados en época anterior dotándolos de una mayor complejidad. La arquitectura palatina emplea dos tipos de organización de patios cuyos precedentes se rastrean desde Medinat al-Zahra. Se trata del patio monoaxial -patio de los Arrayanes o de la Alberca- y del patio crucero -patio de los Leones-. Las estancias vinculadas a ellos responden nuevamente a dos tipologías: una alargada con extremos acotados por alcobas, y otra cuadrada rodeada por habitaciones. Sirvan de ejemplo la Sala de la Barca y la Sala de las Dos hermanas. 

Arquitectura religiosa

Los escasos vestigios de arquitectura religiosa permiten pensar en mezquitas que siguen el modelo almohade con naves perpendiculares al muro de la quibla. La única novedad proviene del hecho de utilizar columnas de mármol cuando el edificio tiene cierta relevancia. En cuanto al repertorio ornamental utilizan una profusión decorativa que enmascara la pobreza de los materiales, empleando desde zócalos de alicatado y yeserías de estuco a decoración pintada, como la conservada en la bóveda de la Sala de los Reyes. Es característica la columna de fuste cilíndrico.
Casino de Murcia

Arquitectura civil

Por lo que respecta a la arquitectura civil cuenta en la ciudad de Granada con el testimonio de dos edificios: el funduq y el maristan. El funduq, denominado en la actualidad Corral del Carbón, era una especie de albergue o posada destinada al alojamiento de comerciantes foráneos y de sus mercancías, que a veces, estaban especializados en un producto determinado. El maristán u hospital, asociado con posterioridad a manicomio, fue edificado por Muhammad V y demolido en 1843. Ambas fundaciones tenían una estructura cuadrangular de dos pisos en torno a un patio con alberca. 
 

Ornamentación

En cuanto al repertorio ornamental utilizan una profusión decorativa que enmascara la pobreza de los materiales empleando: desde zócalos de alicatado y yeserías de estuco, a decoración pintada; como la conservada en la bóveda de la Sala de los Reyes. Es característica la columna de fuste cilíndrico y el capitel de dos cuerpos: uno cilíndrico decorado con cintas y otro cúbico con ataurique. Los arcos preferidos son de medio punto peraltado y angrelados. Las cubiertas de madera alternan con bóvedas de mocárabes realizadas en estuco como las de la Sala de las Dos Hermanas o la de los Abencerrajes. Asimismo, a los motivos ornamentales habituales -geométricos, vegetales y epigráficos- se une el escudo nazarí que será generalizado por Muhammad V. 
 

Artes decorativas

Similar al esplendor arquitectónico es el adquirido por las artes suntuarias, destacando las cerámicas de reflejo metálico y los tejidos de seda a las que pueden añadirse los bronces, las taraceas y las armas. La cerámica de lujo, conocida como de reflejo metálico o loza dorada, se caracteriza por someter su última cocción a fuego reducido -de oxígeno- y menor temperatura. Con este procedimiento, la mezcla de sulfuro de plata y cobre empleada en la decoración llega a la oxidación produciendo el brillo metalizado. También fue frecuente añadir óxido de cobalto dando lugar a una serie en azul y dorado. Con esta técnica se realizaron los famosos "vasos" o jarrones de la Alhambra.  

Espada nazarí
Los tejidos nazaríes, por su parte, constituyen la última etapa de esplendor de los tejidos de seda andalusíes que serán sustituidos por terciopelos labrados. Se caracterizan por sus intensos colores y la utilización de motivos idénticos a los empleados en la decoración arquitectónica.

Otras muestras de arte

Desde al menos mediados del siglo XX​ se ha tenido constancia de la existencia de pinturas ocultas en el Salón de Embajadores del Palacio de Comares de la Alhambra, en partes solo accesibles para los artesanos nazaríes que participaron en la construcción.​ En posteriores tareas de restauración del Mirador de Lindaraja, a principios del siglo XXI, fue documentada la existencia de 80 dibujos policromados ocultos realizados por los artesanos que trabajaron en la decoración del palacio.​ También posteriores trabajos mostraron la existencia de más dibujos en el templete oeste del Patio de los Leones, incluyendo, ambos grupos de dibujos, representaciones humanas ¡algo prohibido en el islam!.

Desarrollo posterior

A partir del siglo XIX, con los revivals, renacimientos o movimientos neo, surge el neoárabe, que aglutina todas los artes musulmanes, incluidos el nazarí, dónde se copian yeserías, azulejos, mocárabes y especialmente, sus columnas, como vemos en el Palacio La Alhambra, el Casino de Murcia, el Kiosco morisco, la Gran Sinagoga de Budapest, la Nueva Sinagoga de Berlín, o la Casa de los Cristales.  

 


 
 
 
 

Totenpass

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Totenpass

Totenpass (en plural Totenpässe) es un término alemán que designa placas u hojas de metal inscritas que se han encontrado en enterramientos, principalmente de iniciados en las religiones órfica o dionisíaca y en algunas antiguas religiones semíticas y egipcias. El término puede entenderse como un 'pasaporte para los muertos'.​ Las llamadas tablillas o láminas de oro órfico son quizás el ejemplo más conocido. 

Los totenpässe se colocaban sobre o cerca del cuerpo como una filacteria, o se enrollaban e insertaban en una cápsula que a menudo se ponían alrededor del cuello, en la boca o en la mano del difunto a modo de amuleto. La inscripción que llevaba instruía al iniciado sobre cómo navegar en su viaje al Más Allá, incluyendo recomendaciones para evitar peligros en el itinerario de los muertos y respuestas formuladas por los jueces del inframundo. 

Tablilla órfica de oro de Tesalia del siglo IV a. C.

Laminillas órficas

El Museo Getty posee una hoja de oración órfica del siglo IV a. C. de Tesalia, un rectángulo de hoja de oro que mide aproximadamente 26 por 38 mm. 

El lugar de enterramiento de una mujer también en Tesalia y que data de finales del siglo IV a. C. contenía un par de totenpässe en forma de lamellae (en latín, 'láminas de metal delgadas' o laminillas de metal, lamella en singular). Estas laminillas fueron en este caso cortadas en forma de hojas cordadas, probablemente destinadas a representar la hiedra, aunque la mayoría de los pasaportes de los muertos de este tipo son rectangulares. Las letras griegas no están inscritas en líneas regulares, como en las láminas rectangulares, sino que serpentean para adaptarse a la forma. Las hojas son pequeñas y delgadas como papel, una mide 40 por 31 mm y la otra 35 por 30 mm. Habían sido dispuestos simétricamente sobre el pecho de la mujer, con sus labios sellados por un dánaca dorado u óbolo de Caronte, la moneda que hay que pagar al barquero de los muertos por el pasaje, en este caso, la moneda en particular tiene la representación de la cabeza de una Gorgona. También se colocó en la tumba una figurilla de terracota de una ménade, una de las mujeres extáticas en el séquito de Dioniso.
 
Aunque el texto es serpenteante y difícil de leer, las inscripciones parecen hablar de la unidad de la vida y la muerte y del renacimiento, posiblemente en forma divina. Se supone que el difunto se parará frente a Perséfone, la Reina de los Muertos, y afirmará: 'He sido liberado por el mismo Bacchios'.
 

Interpretaciones 

Günther Zuntz hizo el estudio más completo de las láminas de oro descubiertas hasta 1971 en Thurii, Creta y otros lugares, categorizándolas en tres grupos que se han convertido en un estándar tipológico. Presentó texto transcrito junto con una reconstrucción, e interpretó su base religiosa como pitagórica en lugar de órfica. El filólogo Richard Janko propuso que el grupo B de la colección de Zuntz derivaba de un arquetipo único, para el cual ofreció un texto griego hipotético y una traducción intentando no confiar en ideas preconcebidas teológicas:
 
Laminilla órfica de oro de Hipponion desenrollada
"Encontrarás a la derecha en la morada de Hades una fuente, y junto a ella se encuentra un ciprés fantasmal, donde las almas de los muertos que descienden lavan sus vidas. Ni siquiera en la oscuridad te acerques a esta fuente. Más adelante encontrarás agua fría que fluye del estanque de la Memoria y a su orilla hay guardianes. Te preguntarán con sagaz discernimiento por qué investigas las tinieblas del Hades sombrío. Te preguntarán por qué razón has venido. Diles toda la verdad, directamente. Di: 'Soy el hijo de la Tierra y el Cielo estrellado, pero el Cielo es mi nacimiento: lo conocéis por vosotros mismos. Estoy sediento y me muero: dadme enseguida el agua fría que fluye del estanque de la Memoria. Seguramente los reyes del inframundo se apiadarán de ti, y ellos mismos te darán agua de la fuente divina; entonces tú, cuando hayas bebido, recorrerás la vía sagrada que otros iniciados y bacantes avanzan gloriosos. Después de eso, gobernarás con los otros héroes."
Este texto se corresponde con la lámina órfica de Hipponion y es el más antiguo conocido, pudiéndose datar de alrededor del 400 a. C. La conclusión sólo puede encontrase en esta lámina mientras que la escena de los guardianes se encuentra en otras.
 
La fuente más disponible que discute las láminas de oro órfico es el clásico (aunque superado en algunos aspectos) Orfeo y la religión griega de W. K. C. Guthrie.​ Desde la década de 1990, la utilidad del término 'órfico' ha sido cuestionada por los estudiosos, al igual que la unidad de las creencias religiosas subyacentes a las láminas de oro.​ Más recientemente, se ha defendido la asociación de las láminas con el orfismo.

Los totenpässe también se han encontrado en tumbas de Palestina que datan del siglo II a. C. y posteriormente. Estas diminutas hojas de oro emplean un consuelo formulista que aparece regularmente en las estelas funerarias de la zona: θάρσει, (aquí se inserta el nombre del difunto), οὐδεὶς ἀθάνατος ('Toma coraje, [nombre], nadie es inmortal). En una de ellas, la tablilla inscrita tenía la forma de una diadema funeraria, con orificios para sujetarla alrededor de la frente.
 

Tratado de Qadesh, el acuerdo de paz más antiguo del mundo

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Tratado de Qadesh, el acuerdo de paz más antiguo del mundo

En las paredes del templo de Karnak, cerca de Luxor (Egipto), y en el templo del faraón Ramsés II en Tebas, hay grabados que describen una gran batalla contra el Gran Rey de Khatti y un tratado de paz que se forjó con ellos. 

Los jeroglíficos, conocidos desde la antigüedad, fueron traducidos por primera vez por Jean-François Champollion a principios del siglo XIX, lo que desencadenó un renovado interés de los occidentales por el Antiguo Egipto.
 
En 1858 se identificó que el Gran Rey de Khatti eran los hititas que gobernaban en el centro de Anatolia, en la actual Turquía. Ocho años después, en 1906, el arqueólogo alemán Hugo Winckler descubrió y excavó la capital hitita, Hattusa, en las ruinas fortificadas de Boğazkale, en Turquía.
 
En los restos del palacio más grande, desenterraron 10.000 tablillas de arcilla con escritura cuneiforme que documentaban muchas de las actividades diplomáticas de los hititas. El hallazgo incluía también tres tablillas en las que estaba inscrito el texto de un tratado que se correspondía con los encontrados en las paredes de los templos egipcios. Winckler comprendió inmediatamente la importancia del descubrimiento. Escribió:

…una tabla maravillosamente conservada que inmediatamente prometía ser significativa. Una mirada a ella y todos los logros de mi vida se desvanecieron en la insignificancia. Aquí estaba – algo que podría haber llamado en broma un regalo de las hadas. Aquí estaba: Ramsés escribiendo a Hattusili sobre su tratado conjunto… la confirmación de que el famoso tratado que conocíamos por la versión grabada en las paredes del templo de Karnak también podría estar iluminado por lo demás. Ramsés es identificado por sus títulos reales y su pedigrí exactamente como en el texto del tratado de Karnak; Hattusili es descrito de la misma manera – el contenido es idéntico, palabra por palabra con partes de la versión egipcia y escrito en hermoso cuneiforme y excelente babilonio … Al igual que la historia del pueblo de Hatti, el nombre de este lugar fue olvidado por completo. Pero es evidente que el pueblo de Hatti desempeñó un papel importante en la evolución del antiguo mundo occidental, y aunque el nombre de esta ciudad y el del pueblo estuvieron totalmente perdidos durante tanto tiempo, su redescubrimiento abre ahora posibilidades que aún no podemos empezar a pensar. 
 
El tratado de paz egipcio-hitita, también conocido como Tratado de Qadesh, es el primer tratado de paz del que se tiene constancia. También es el único tratado del Próximo Oriente Antiguo del que se han conservado las versiones de ambas partes.
 
Se firmó para poner fin a la larga animosidad entre el Imperio Hitita y los egipcios, que habían luchado durante más de dos siglos para hacerse con el dominio de las tierras del Mediterráneo oriental. El conflicto culminó con un intento de invasión egipcia en 1274 a.C. que fue detenido por los hititas en la ciudad de Qadesh, en el río Orontes, en la actual Siria.
 
En la batalla de Qadesh, ambos bandos sufrieron muchas bajas, pero ninguno pudo imponerse de forma decisiva ni en la batalla ni en la guerra. El conflicto continuó de forma inconclusa durante unos quince años más antes de que se firmara el tratado. Aunque a menudo se le llama Tratado de Qadesh, en realidad se firmó mucho después de la batalla, y Qadesh no se menciona en el texto.
 
Se cree que el tratado fue negociado por intermediarios sin que los dos monarcas se reunieran en persona. Ambas partes tenían intereses comunes para lograr la paz; Egipto se enfrentaba a la creciente amenaza de los Pueblos del Mar, mientras que los hititas estaban preocupados por el creciente poder de Asiria al este. El tratado fue ratificado en el año 21 del reinado de Ramsés II (1258 a.C.) y continuó en vigor hasta que el Imperio Hitita se derrumbó ante los asirios, casi un siglo después.
 
El tratado de paz de Ramsés II y Hattusili III es notable porque conocemos su redacción exacta. Como cualquier acuerdo moderno, el tratado se divide en puntos y cada parte hace promesas de hermandad y paz a la otra en función de los objetivos. Acordaron que no cometerían actos de agresión entre sí, que repatriarían a los refugiados de la otra parte y que se ayudarían mutuamente.

En caso de que un extranjero atacara a Egipto o a los hititas, el otro proporcionaría ayuda militar:
 
Si un enemigo extranjero marcha contra el país hitita y si Hattusili, el rey del país hitita, me envía este mensaje: «Ven en mi ayuda contra él», Reamasesa, mai-Amana, el gran rey, el rey del país egipcio, tiene que enviar sus tropas y sus carros a matar a este enemigo y a dar satisfacción al país hitita. Si un extranjero marcha contra el país de Egipto y si Reamasesa, el gran rey, el rey del país de Egipto, tu hermano, envía a Hattusili, el rey del país hitita, su hermano, el mensaje siguiente: «Ven en mi ayuda contra él», entonces Hattusili, rey del país hitita, debe enviar sus tropas y sus carros y matar a mi enemigo.

 

El tratado termina con una declaración en la que se llama a los dioses a dar testimonio, y en caso de quebrar el tratado, se recibiría un castigo de los dioses:

En cuanto a estas palabras que están en esta tablilla de plata de la tierra de Hatti y de la tierra de Egipto, al que no las guarde, mil dioses de la tierra de Hatti y mil dioses de la tierra de Egipto destruirán su casa, su tierra y sus siervos. Pero al que guarde estas palabras que están en esta tablilla de plata, sea de Hatti o sea de Egipto, y no las desatienda, mil dioses de la tierra de Hatti y mil dioses de la tierra de Egipto le harán quedar sano y vivir, junto con sus casas y sus tierras y sus siervos.

 

Después de formar una alianza con Hatti, Ramsés comenzó a dirigir su riqueza y sus energías hacia proyectos domésticos, lo que llevó a la realización de extensos proyectos de construcción, como la finalización de sus grandes templos de Abu Simbel excavados en la roca. También hay pruebas de que Ramsés trató de establecer vínculos familiares más fuertes con Hatti casándose con una princesa hitita.

El tratado en su forma final fue redactado en Qadesh en consulta con los embajadores egipcios. Cuando adquirió su forma definitiva, se inscribió en una tablilla de plata y se llevó a Egipto. Tras la aprobación de Ramsés, se redactó una contraparte en su propio nombre, tomando frases del original hitita y haciendo sólo algunas modificaciones menores.

Finalmente, la versión elaborada en nombre de Ramsés fue grabada en otra tablilla de plata, estampada con el sello del faraón y enviada a Hatti. Los escribas de Hatti prepararon entonces copias escritas en tablillas de arcilla para conservarlas en los archivos reales. Fueron estas copias las que descubrió Hugo Winckler. Las tablillas de plata originales se han perdido, probablemente saqueadas y fundidas hace mucho tiempo.

Dos de las tablillas de arcilla se exponen ahora en el Museo del Antiguo Oriente de Estambul, mientras que la tercera se exhibe en los Museos Estatales de Berlín (Alemania). Una copia del tratado está expuesta de forma destacada en una pared de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

Una copia de la versión egipcia, como decíamos al principio del artículo, está grabada en jeroglíficos en las paredes de dos templos del faraón Ramsés II en Tebas: el Ramesseum y el templo de Karnak.


Fuentes:

Langdon, S., & Gardiner, A. H. (1920). The Treaty of Alliance between Ḫattušili, King of the Hittites, and the Pharaoh Ramesses II of Egypt. The Journal of Egyptian Archaeology, 6(3), 179–205. doi.org/10.2307/3853914 | Wikipedia

 

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Asentamientos vikingos en América

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Asentamientos vikingos en Groenlandia y Terranova

El hallazgo de un insólito asentamiento vikingo en América no tuvo trascendencia para las civilizaciones de América y Europa, y se debió a la pura casualidad ​ Los nórdicos establecieron colonias en algunas áreas del Atlántico Norte, que incluían las islas de Groenlandia y fugazmente en América la isla de Terranova, en el extremo norte del actual Canadá, a partir del siglo x.​ Aunque las colonias vikingas en Groenlandia, establecidas por Erik, el Rojo, perduraron casi 500 años, los asentamientos al otro lado del estrecho de Davis fueron de escasa entidad y efímeros, limitados a la mencionada remota isla canadiense.

Actualmente se piensa que los vikingos llegaron por pura y simple casualidad a la isla de Terranova, y que según las sagas islandesas, el vikingo que pudo llegar a dichas costas fue Leif Eriksson. Los hallazgos arqueológicos en L'Anse aux Meadows,​ indican la existencia de restos vikingos en un pequeño asentamiento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,​ insólito testimonio de la presencia de Pueblos nórdicos en el territorio americano.​ También ha sido encontrado en la isla de Baffin un crisol para fundir bronce que data de alguna fecha entre los años 754 y 1367; similar a modelos procedentes de Noruega.

Las sagas de Vinlandia, dos textos medievales del siglo xiii, son la primera fuente escrita europea en la que se podría hacer referencia a América del Norte. Allí se mencionan cuatro regiones a las que los vikingos llamaron: «Groenland» (Tierra Verde), «Helluland» (Tierra de Arroyos), «Markland» (Tierra de Bosques) y «Vinland» (Tierra de Viñedos).

Las sagas nórdicas o islandesas

Los viajes, descubrimientos y asentamientos vikingos en América del Norte fueron escritos por primera vez en dos sagas: la Saga de los groenlandeses escrita en 1200, y la Saga de Erik el Rojo, escrita en 1260.

Se trata de relatos de autor anónimo en los que se mezclan ficción y realidad sobre hechos sucedidos dos siglos antes transmitidos oralmente, por lo que los estudiosos han tenido que recurrir a datos científicos complementarios para establecer la mayor o menor certeza de su contenido fantástico.

Groenlandia

Según cuentan las sagas islandesas, los vikingos de Islandia llegaron por primera vez a América por Groenlandia en 982. En aquel momento, la colonia consistía en dos asentamientos, con una población total de entre 3000 y 5000 habitantes, y al menos 400 granjas que pueden datar de esa época han sido identificadas en el sitio por los arqueólogos.

En su cúspide, la colonia vikinga en Groenlandia tuvo una diócesis en Garðar y exportaba marfil, cuerdas y productos agropecuarios.​ En 1261, la población aceptó el gobierno del rey de Noruega, aunque continuó aplicando sus leyes locales. En 1380 este reino se unió al de Dinamarca (Unión de Kalmar).

La colonia empezó a declinar en el siglo xiv y los asentamientos empezaron a ser abandonados hacia 1350.​ En 1378 ya no existía la diócesis de Garðar, y el último registro escrito de la colonia es un matrimonio ocurrido en 1408.​ Lo más probable es que en el siglo xv ya no existieran asentamientos vikingos en América, si bien no existe una fecha plenamente establecida. Los estudios con radiocarbono ubican los últimos rastros de asentamientos hacia 1430, con una variación de 15 años. Se han propuesto varias teorías que podrían explicar las razones de la decadencia y desaparición de estos asentamientos.​ La Pequeña Edad de Hielo que ocurrió durante esta época pudo haber endurecido las condiciones de vida de las poblaciones locales y dificultar el transporte entre América y Europa. Adicionalmente, el marfil de Groenlandia pudo ser sustituido en el mercado europeo por el más económico marfil procedente de África.

A pesar de la pérdida de contacto con los asentamientos de Groenlandia, el Gobierno danés continuó considerando Groenlandia como una posesión, y la existencia de la isla nunca fue olvidada por los geógrafos europeos.​ Los balleneros europeos realizaron paradas ocasionales en la isla durante el siglo xvii y en 1721, se realizó una expedición mercantil y misionera liderada por Hans Egede hacia Groenlandia, bajo los argumentos que, de haber todavía habitantes vikingos en Groenlandia, estos continuarían siendo católicos y debían ser reformados, tal y como lo habían sido los cristianos del norte de Europa. Esta expedición no encontró poblaciones de origen europeo que hubieran sobrevivido, pero inició la colonización danesa en América, con una colonia estable en la isla que afirmó las pretensiones de soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia.

Vinland

Según cuentan las sagas islandesas (la Saga de Erik el Rojo, la Saga de los groenlandeses, y capítulos del Hauksbók y del Libro de Flatey), los vikingos iniciaron la exploración al oeste de Groenlandia a los pocos años de establecerse los asentamientos en la isla. Bjarni Herjólfsson, un mercader que navegaba entre Islandia y Groenlandia, perdió el rumbo, llegando a un territorio mucho más al oeste. Herjólfsson describió el territorio a Leif Erikson, quien exploró el área con mayor detalle y fundó un pequeño asentamiento llamado Leifsbúðir.

Según estas crónicas tres áreas separadas fueron descubiertas durante esta exploración: Helluland, que significa «tierra de la piedras planas»; Markland, territorio cubierto por bosques (algo que interesaba a los colonos de Groenlandia, región escasa de árboles); y Vinland, que estaba algo más al sur de Markland. Fue en Vinland donde se estableció el asentamiento descrito en las sagas.

Los asentamientos de Leif no prosperaron y los pobladores se peleaban debido a la escasa población femenina que participó en la expedición; también se cuenta que tuvieron conflictos con la población local aborigen (que los vikingos llamaban skræling), que posiblemente fueran algonquinos. El asentamiento fue abandonado tras pocos años. Los vikingos de Groenlandia recordaron la existencia de tierra al oeste, y continuaron abasteciéndose de madera desde Markland. El último viaje debió ocurrir hacia el siglo xiv.

Durante muchos años, se dudó de la autenticidad de las sagas, hasta que en 1837, el arqueólogo danés Carl Christian Rafn describió los indicios de asentamientos vikingos en América del Norte. En la década de 1960 se comprobó la base histórica de las sagas al excavarse un asentamiento vikingo en Leifsbúðir (L'Anse aux Meadows) en Terranova. Sin embargo, la ubicación exacta de las tierras descritas en las sagas todavía no está clara. Muchos historiadores identifican a Helluland con la isla de Baffin y a Markland con las costas de Labrador. La ubicación de Vinland es mucho menos clara. Algunos piensan que los asentamientos de L'Anse aux Meadows son el asentamiento de Vinland descrito en las sagas; otros, basados en descripciones en las sagas, consideran que Vinland debía ser un territorio mucho más cálido que Terranova, y la ubican más al sur.

Más recientemente, en el año 2012, la arqueóloga canadiense Patricia Sutherland encontró investigando las ruinas de un antiguo edificio en la isla de Baffin, unas piedras de afilado de herramientas de metal, cuyas ranuras de desgaste indicaban tener aleaciones de materiales como el cobre y el bronce, desconocidos por los nativos del Ártico. Datados entre el año 989 y el 1020, el campamento contaba con tres salas, así como herramientas para tejer, hacer herrería e incluso la reparación de barcos, lo que podría demostrar que los vikingos se internaron más hacia el interior de Canadá.

Descubrimientos arqueológicos en 2015 en Point Rosee, en la costa suroeste de Terranova, revelan evidencia de un emplazamiento de fundición de hierro, por lo tanto un segundo y posible asentamiento vikingo del siglo x en Vinland. El posible asentamiento fue inicialmente descubierto a través de imágenes vía satélite y lecturas magnetométricas. Los arqueólogos han comenzado a excavar el área.

Runas escandinavas en América

Algunos investigadores suponen que ciertos petroglifos de América del Sur se relacionan con símbolos de escritura al estilo de las runas, mencionan a los hallados, por ejemplo, en Nazca, Perú,​ Brasil, Paraguay, y las provincias argentinas de Tucumán y Córdoba, de lo cual deducen un contacto entre los escadinavos y las poblaciones locales. Tales suposiciones no son aceptadas por la investigación arqueológica moderna.

También se ha considerado que otras runas encontradas en América del Norte (por ejemplo las runas de Kensington o las runas de Oklahoma) fuesen hechas supuestamente por poblaciones descendientes de los escandinavos.​ Los runólogos no aceptan estos hallazgos como pruebas de la colonización de Escandinavia en América, dado que contienen muchas inconsistencias en relación a la escritura rúnica. Esto los lleva a considerarlas falsificaciones.

Existe un supuesto mapa vikingo de América del Norte, conocido como Mapa de Vinlandia. Su edad es tema de debate; la mayor parte de los investigadores reputados creen que se trata de una falsificación realizada con materiales del siglo xx.

Genes amerindios en Islandia

Se ha encontrado en Islandia un linaje, denominado C1e, que es mitocondrial y típico de los amerindios y del este de Asia; se ha investigado a las cuatro familias que lo portan y no hay evidencias de matrimonios con extranjeros posteriores al siglo xvii. Como la isla quedó prácticamente aislada desde el siglo x, la hipótesis más factible es que estos genes correspondiesen a una mujer amerindia que fue llevada desde América por los vikingos cerca del año 1000.

Hatshepsut

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Hatshepsut: La Reina Que Se Convirtió en Rey

Hatshepsut fue la mujer faraón con el reinado más duradero . Bajo su mandato, Egipto prosperó de forma notoria. Conocida como "la mujer rey," durante su reinado como faraón consiguió hacer florecer la economía egipcia. Dirigió la construcción y reparación de muchos edificios, monumentos y templos. Sin embargo, tras su muerte, sus sucesores trataron de borrar cualquier recuerdo de su persona. Su objetivo pudo haber sido intentar eliminarla de la memoria colectiva, pero estos intentos sólo alimentaron el deseo de las civilizaciones modernas de saber más sobre ella. Más de 3.000 años después de su muerte, varios arqueólogos, intrigados y desconcertados, trataron de localizar e identificar sus restos.
 
Nacida en el año 1508 antes de Cristo, Hatshepsut fue la única hija del rey egipcio Tutmosis I y de su principal esposa, la reina Ahmose. Cuando Hatshepsut tenía doce años, su padre falleció, así que se casó con su hermanastro Tutmosis II y asumió el papel de esposa principal y reina. Permaneció como reina consorte hasta que éste murió quince años después, dejando a Hatshepsut viuda a los 27 años de edad. Hatshepsut y Tutmosis II tuvieron una hija llamada Neferure. A su vez, Tutmosis II también tuvo un hijo, Tutmosis III, nacido de una concubina. Tutmosis III era sólo un bebé a la muerte de Tutmosis II, por lo que Hatshepsut se encargó de reinar como regente. Eventualmente asumió el papel de faraón. 

Esto fue algo muy inusual para aquella época. Los dioses de Egipto habían decretado que el papel del rey no podía cumplirse por parte de una mujer. Pero Hatshepsut se negó a someterse y sobre el 1437 antes de Cristo, ella misma se autocoronó faraón, cambiando su nombre a partir de la versión femenina de Hatshepsut - que significa “la más importante de las Damas Nobles” - en la versión masculina, Hatshepsu.

Durante su reinado como faraón, Hatshepsut se representó a menudo bajo forma masculina, con barba y luciendo la tradicional corona real. Esto probablemente se debiera a la falta de palabras o símbolos para retratar a una mujer como faraón y no debido a un deseo de engañar al pueblo haciéndole creer que se trataba de un hombre.
 
Como faraón, Hatshepsut restableció rutas comerciales que habían sido interrumpidas desde la ocupación de Egipto por los Hyksos, durante el Segundo Período Intermedio (1650-1550 a. C.). También fue responsable del primer intento conocido de trasplantado de árboles extranjeros, cuando ordenó traer treinta y un árboles de mirra desde Punt. Asimismo encargó cientos de proyectos de construcción en todo el Alto y Bajo Egipto. Sus edificios eran mucho más grandes que los de sus predecesores y sus sucesores intentaron reclamarlos como propios. El mayor edificio construido por Hatshepsut fue el templo funerario ubicado en el complejo de Deir el-Bahri, en la orilla occidental del Nilo. Dicha construcción está considerada como una de las maravillas arquitectónicas del antiguo Egipto. 

Templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari
Veintidós años después de asumir su reinado como faraón, alrededor del 1458 a. C., Hatshepsut murió, cuando contaba cerca de 40 años. Fue enterrada en el Valle de los Reyes, en las colinas situadas tras Deir el-Bahari. Su cuerpo fue colocado dentro del sarcófago de su padre, trasladado allí para que yacieran juntos eternamente. Después de su fallecimiento, su hijastro Tutmosis III reclamó el papel de faraón, gobernando durante 30 años. Fue Tutmosis III quien exigió que fuese borrada toda evidencia del reino de Hatshepsut. Eliminó su imagen como faraón de templos y monumentos. Es probable que Tutmosis III quisiera eliminar cualquier pista que condujese hacia la historia de esa brava mujer que gobernó a los egipcios durante tantos años. Por esta razón los investigadores encontraron tan pocas referencias sobre la existencia de Hatshepsut hasta que en 1822 d.C. lograron traducirse los jeroglíficos escritos sobre los muros de Deir el-Bahari.
 
Tras el descubrimiento de su existencia, se especuló mucho al tiempor que se disparó la ilusión por descubrir sus restos. En 1902, el arqueólogo Howard Carter descubrió el sarcófago de Hatshepsut, pero estaba vacío. Muchos años más tarde el Dr. Zahi Hawass comenzó la búsqueda de la momia de Hatshepsut. En primer lugar buscó en el Valle de los Reyes, en su tumba, la conocida como KV20. Es la misma tumba que había sido descubierta muchos años antes por Howard Carter. Al no encontrar nada en ella se trasladó a otra tumba ubicada en Deir el-Bahari, cerca del famoso templo funerario de Hatshepsut, conocida como la DB320. Esta tumba no se remonta hasta el reinado de Hatshepsut pero en ella fueron enterradas muchas momias reales después de que sus tumbas hubiesen sido saqueadas durante las dinastías XXI y XXII. Tutmosis I, II y III fueron todas descubiertas en el enterramiento DB320, pero Hatshepsut no apareció por ningún sitio. 
 
El Dr. Hawass visitó entonces otra tumba más dentro del Valle de los Reyes, la conocida como KV60, donde dos momias habían sido descubiertas, también por Howard Carter. Después de varias pruebas y exploraciones sin éxito, el Dr. Hawass no sabía cómo proceder con la identificación de las mismas. Entonces recordó la existencia de una pequeña caja que podía tratarse, en realidad, de uno de los vasos canopos, pudiendo contener algún órgano de las momias. Al escanear la caja, descubrió que no sólo había en ella restos de un órgano, sino que además, se acompañaba de un diente. Los investigadores revisaron los resultados de los estudios practicados a las momias femeninas y descubrieron que una de ellas presentaba un alveolo vacío: el diente descubierto combinaba a la perfección. Otras pruebas se llevaron a cabo y por medio del poder de la ciencia forense moderna, en 2007, la momia fue identificada positivamente como la de Hatshepsut.
 
La identificación de la momia de Hatshepsut supuso todo un hito arqueológico. Su hijastro había hecho todo lo posible para borrar su memoria de las páginas de la historia, pero la ciencia moderna ha podido evitarlo.
 
Autor: M R Reese
 

Los quipus

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Los quipus, la escritura secreta de los antiguos incas

El quipu, o registro de nudos (también llamado khipu), era un método utilizado por los incas y otras culturas andinas antiguas para mantener registros y comunicar información. Al no existir un sistema de escritura alfabético, este artefacto sencillo y altamente portátil alcanzó un grado sorprendente de precisión y flexibilidad. Utilizando una gran variedad de colores, cuerdas y, a veces, varios cientos de nudos atados de diversas maneras y a distintas alturas, el quipu podía registrar fechas, estadísticas, cuentas e incluso representar, en forma abstracta, episodios clave de historias folclóricas tradicionales y poesía. En los últimos años, los estudiosos también han cuestionado la postura tradicional de que el quipu era un mero dispositivo de ayuda a la memoria y han incluso llegado a sugerir que el quipu podría haber estado avanzando hacia el registro narrativo y convertirse así en una alternativa viable al lenguaje escrito justo cuando el Imperio Inca colapsó.

Método

Un quipu típico consiste en una cuerda horizontal o una barra de madera recta, de la que cuelgan un número cualquiera de cuerdas anudadas y coloreadas hechas de algodón o lana. Algunos de los quipus más grandes llegan a tener hasta 1500 cuerdas, y estas también pueden estar tejidas de diferentes maneras, lo que sugiere que esto también tenía un significado. Los distintos tonos de color utilizados también podrían tener un significado específico. Asimismo, el tipo de nudo, su posición en la cuerda, el número total de nudos y la secuencia de los mismos podían combinarse para crear un número potencialmente enorme de significados. Todo el método se basaba en un sistema posicional decimal, siendo el mayor decimal utilizado el de 10.000. El sistema matemático inca era casi exactamente el mismo que nuestro sistema actual. Los números o unidades del sistema en un quipu concreto están indicados por las cuerdas más alejadas de la cuerda principal, actuando como una especie de clave. 

Los distintos tipos de nudos tenían diferentes significados. Por ejemplo, un nudo podía indicar un número del uno al nueve por las vueltas de cuerda dentro del nudo, un nudo de ocho podía indicar un valor fijo, un nudo de "abuelita" equivalía a diez, y una cuerda sin nudo significaba cero. Las cuerdas secundarias también podían colgar de una sola cuerda y podían indicar que esa cuerda era una excepción o que tenía una importancia secundaria con respecto a las demás. Por último, los quipu individuales podían unirse a otros en una secuencia específica y significativa.
 
Naturalmente, para maximizar el potencial de almacenamiento de información de los quipus, era mejor contar con un registro oral que los acompañara, y así surgió un cuerpo de expertos o maestros, los khipu kamayuq (también llamados quipucamayos). Estos individuos memorizaban el relato oral que explicaba completamente un quipu determinado y, como el oficio era hereditario, la parte oral se transmitía de generación en generación. Sin embargo, el trabajo estaba sujeto a cierta presión, ya que los lapsus de memoria podían ser severamente castigados.

LOS NUDOS Y LOS COLORES PODÍAN COMBINARSE PARA CREAR UN NÚMERO POTENCIALMENTE ENORME DE SIGNIFICADOS.

 Propósito

En Cuzco, la capital inca, los khipu kamayuq eran profesionales que, además de llevar los registros oficiales, utilizaban el quipu como ayuda memoria para narrar historias, mitos y poemas de la tradición inca. Los quipu también se utilizaban para registrar las conquistas imperiales y los linajes reales. Eran ideales para registrar los datos del censo de las provincias, es decir, números totales, números específicos de hombres y mujeres, niños, personas casadas y no casadas, etc. Otro tipo de datos que se registraban con los quipus eran las cuentas, los almacenamientos, los impuestos (pagados en especie), el ganado, las medidas de las tierras, los ejércitos y su equipamiento, la astronomía y los calendarios. El quipu también era utilizado, junto con una breve descripción oral, por los mensajeros postales incaicos (chasquis). 

Ejemplos preservados

Muchos quipus incaicos fueron deliberadamente destruidos cuando Atahualpa tomó el poder y trató de hacer una limpieza de la historia incaica y, en particular, de destruir los registros históricos relativos al reinado de su acérrimo rival y medio hermano, Huáscar. Más adelante, tras la conquista española, incluso más quipus fueron buscados y destruidos, pues los nuevos gobernantes sospechaban mucho de la información que pudieran contener en sus nudos. Como resultado de estas acciones, hoy en día solo se conservan varios centenares de quipus. Sin embargo, los quipus siguen siendo utilizados por los andinos, sobre todo por los pastores como método para registrar el número de cabezas de ganado. 

Papiro Edwin Smith

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Papiro Edwin Smith, el primer tratado de cirugía de la Historia

Seguramente más de uno recordará la novela (o su versión cinematográfica) Sinuhé el egipcio, del finlandés Mika Waltari.

En ella se cuenta la vida del médico del faraón, su auge y caída a causa de una mujer fatal, sus viajes por los mundos vecinos y su implicación final en la revolución monoteísta que Akenatón llevó a cabo y que acabó con su derrocamiento. Para muchos, sin embargo, lo más interesante es el proceso de aprendizaje que lleva a cabo Sinuhé en la Casa de la Vida, la escuela donde se enseñaba la profesión a lo largo de diez años. 
 
La Casa de la Vida estaba reservada para sacerdotes y escribas porque, al fin y al cabo, eran los que sabían leer y escribir. Se cree que había una sede de esta institución en cada ciudad y los alumnos contaban con una importante colección de fondos documentales en papiro para estudiar. Algunos de ellos han conseguido sobrevivir al paso de los milenios y hoy son auténticos tesoros que nos ilustran acerca de la medicina en el Antiguo Egipto. 
 
El Papiro Edwin Smith es un documento médico que data de la Dinastía XVIII de Egipto, y se cree que fue escrito por escribas de la época. Está redactado en escritura hierática. Contiene tratamientos para heridas de guerra y descripciones anatómicas, y está expuesto en la Academia de Medicina de Nueva York.

Características del documento 

El documento, un papiro de 468 cm de largo por 36 cm de ancho, datado a principios de la dinastía XVII, parece estar escrito por escribas de diferentes épocas; es copia de textos más antiguos, como lo evidencia su vocabulario y gramática arcaica.
 

Contenido

Es un antiguo texto, escrito en papiro, de cirugía traumática, que describe observaciones anatómicas, el examen, diagnóstico, tratamiento y pronóstico de numerosas heridas con detalles primorosos. Es una compilación de 48 casos de heridas de guerra, con los tratamientos que las víctimas habían recibido. Los tratamientos son racionales, y en un solo caso se recurre a remedios mágicos. El papiro contiene las primeras descripciones de suturas craneales, de la meninge, la superficie externa del cerebro, del líquido cerebroespinal y de las pulsaciones intracraneanas.

Los procedimientos quirúrgicos en el papiro Edwin Smith eran bastante racionales para la época. El papiro muestra que el corazón, el hígado, bazo, riñones, uréteres y la vesícula eran conocidos y, además, supieron que los vasos sanguíneos partían del corazón. También contenía un conjuro mágico contra la pestilencia y una prescripción para curar arrugas utilizando urea, sustancia que todavía se utiliza en cremas para la cara.
 
Los pasos utilizados en la medicina egipcia son similares a los actuales:
 
      ✱ Síntomas: espasmos, inmovilidad desde las cervicales, ojos enrojecidos.
 
     ✱ Diagnóstico: rotura al nivel del cuello.
 
     ✱ Veredicto: enfermedad que no conozco.
 
     ✱ Tratamiento: puede consultar a un mago o curandero, pues no le hará ningún mal.
 
Se afirma que Imhotep fue el fundador de la medicina egipcia y el autor original del papiro, aunque las evidencias sugieren que fue redactado y escrito, al menos, por tres autores diferentes.

Historia del documento

Edwin Smith nace en 1822, el año en que fueron descifrados los jeroglíficos egipcios. Fue egiptólogo, y el que compró en 1862 los fragmentos del antiguo manuscrito, en Luxor, Egipto. Aunque él reconociera la importancia del manuscrito y procurara traducirlo, nunca publicó nada acerca de él. Murió en 1906, heredando el papiro su hija, que lo donó a la Sociedad de Historia de Nueva York.

En 1920, la Sociedad pidió a James Breasted que lo tradujera, tarea que concluyó por 1930, ampliando nuestro conocimiento de la historia de la medicina, y mostrando que los cuidados médicos egipcios de heridas producidas en el campo de batalla se basaban en el conocimiento de la anatomía y la experiencia observada, en absoluto contraste con los modos, a menudo mágicos, de curación descritos en otras fuentes médicas egipcias, tal como el papiro Ebers. 
 
En 1938 el papiro de Smith fue donado al Museo de Brooklyn, y en 1948 transferido a la Academia de Medicina de Nueva York, donde permanece. Posteriormente, el papiro fue expuesto en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, del 13 de septiembre de 2005 al 15 de enero de 2006. Coincidiendo con la exhibición, James P. Allen, el conservador del museo, preparó una traducción íntegramente nueva del papiro, que se incluyó en el catálogo de la exposición. 

 
 
 

TABACO

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TABACO

El tabaco como todos sabemos es muy perjudicial para la salud y el primero que lo comprobó, que se sepa, fué allá por finales del siglo XV Rodrigo de Jerez, marinero que habia acompañado a Colón.

La Inquisición consideró que el fumar era un hecho demoniaco ya que “ …. solo el diablo podia dar a un hombre el poder de sacar humo por la boca”.

Al pobre Rodrigo de Jerez lo hicieron preso , lo juzgaron y lo condenaron. Años despues vino el slogan “El tabaco mata”, …. que se lo digan a él.

Rodrigo habia visto en su viaje a America a unos indios echar humo, aspirando unos hojas de tabaco y lo logico: humo del latin fumo y de ahí a fumar (echar humo) un paso.

Le ofreció a los indios unos abalorios, tres espejitos y unos collares “de los chinos” y ellos a cambio le dieron un “brazao” de hojas de tabaco que se las trajo a España y que al final fue su perdición.

Con el tiempo a la Inquisición se le bajaron los humos, y nunca mejor dicho, y permitió el tabaco.

Tambien por el hecho que, aunque no lo creais, se consideraba que tenia propiedades curativas. “Es mester ver”.

En 1560 Jean Nicot , embajador de Francia en Portugal, se trajo una planta de tabaco desde La Florida que “creció y se multiplicó maravillosamente” .

Posteriormente la llevó a su pais Francia y poco a poco se fue extendiendo su cultivo por toda Europa.

Por cierto a la planta le encontraron un alcaloide especifico y le llamaron nicotina (De Juan Nicot).
El tabaco en aquel tiempo , como he dicho anteriormente, tenia ademas un uso medicinal pero tambien se fumaba, masticaba, inhalaba (rapé), etc.

A España llegó la planta durante el reinado de Felipe II, aproximadamente en 1577, y las primeras plantaciones se hicieron en un lugar cercano a Toledo llamado El Cigarral , de ahí que se llamara cigarro a lo que se fumaba.

Su consumo se extendió enormemente y apareció un industria que cada vez fue mas importante.
Hoy dia fumar se considera algo negativo tanto para la salud como socialmente pero ,y esto va dedicado a mis seguidores jovenes, hace 50 años era un signo de distinción social.

De hecho cuando se venia licenciado del servicio militar el padre ofrecia por primera vez tabaco a su hijo como prueba de madurez y de que ya era un persona responsable.

Es decir no se tenia conciencia de los aspectos negativos del tabaco e incluso la industria tabaquera añadia productos como amoniaco para hacerlo mas adictivo.

Yo he sido fumador pero lo dejé hace casi 18 años, el dia 27 de Enero del 2000. A las 15:45 h. Hay cosas que no se olvidan.

Fuente: Pepe Mateo

 JMS